La mayor demanda por calefacción reactivó limitaciones en el expendio de GNC y en el suministro a industrias.
El fuerte descenso de las temperaturas comenzó a reflejarse en el consumo energético. En ese contexto, en los últimos días se profundizaron las restricciones en la venta de GNC y en el suministro a industrias con contratos interrumpibles, con el objetivo de priorizar el abastecimiento a hogares, hospitales y escuelas.
Desde la Cámara de Estacioneros advirtieron que la medida impacta de lleno en la actividad. ‘Ya venimos con una limitación de venta en Bahía Blanca, con un volumen autorizado diario de venta. Además, pareciera que esto viene para largo, porque todavía no empezaron los fríos intensos y ya se está cuotificando”, señalaron en declaraciones periodísticas.
El escenario no es nuevo y suele repetirse con la llegada del invierno. Cuando bajan las temperaturas y crece el consumo residencial, reaparece la misma tensión.
Si bien la producción de gas aumentó en los últimos años, impulsada sobre todo por Vaca Muerta, los picos de consumo siguen dejando en evidencia las limitaciones del sistema de transporte y distribución.
Para la industria, las restricciones en el suministro implican mayores costos, complicaciones operativas y menor previsibilidad en un contexto ya marcado por múltiples presiones.



