Aunque en junio los salarios crecieron por encima de la inflación, el poder adquisitivo de los trabajadores privados registrados de Bahía Blanca cerró el primer semestre con una caída acumulada del 1,9% y suma ocho meses consecutivos de retroceso interanual.
Los salarios del sector privado registrado en Bahía Blanca volvieron a perder terreno frente a la inflación y acumulan ocho meses consecutivos de retroceso en términos interanuales. Así surge del Índice de Salarios (ISAL) elaborado por el CREEBBA, que muestra que el poder adquisitivo de los trabajadores cayó un 3,7% en junio respecto del mismo mes de 2025 y cerró el primer semestre del año con una merma acumulada del 1,9%.
Durante junio, los salarios nominales crecieron un 2,3%, mientras que la inflación medida por el IPC-CREEBBA fue del 1,7%. Aunque el incremento permitió una leve mejora mensual del salario real, no alcanzó para compensar las pérdidas acumuladas durante los meses anteriores. En lo que va del año, los salarios formales aumentaron un 13,2%, por debajo del 15,4% acumulado por los precios.
El informe señala que, tras varios meses en los que los aumentos salariales quedaron rezagados respecto de la inflación, abril marcó una interrupción de esa tendencia. Sin embargo, la recuperación no logró consolidarse y el deterioro del poder de compra continúa siendo la característica dominante del mercado laboral formal local.
Según el CREEBBA, el repunte real registrado en abril y junio fue de apenas 0,6% mensual, insuficiente para revertir la pérdida acumulada. El resultado confirma que el salario real mantiene una tendencia descendente iniciada a mediados de 2025 y que, hasta el momento, no encuentra una recuperación sostenida.
El relevamiento se realiza sobre 19 convenios colectivos de trabajo del sector privado registrado de Bahía Blanca y advierte que los datos de mayo y junio son provisorios, ya que podrían modificarse por acuerdos paritarios con aplicación retroactiva.




