Desde Bahía insisten con la infraestructura ya desarrollada mientras que esperan por el RIGI bonaerense. En tanto, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, ofreció un puerto sin consorcios, gremios ni cámaras empresariales.
Bahía Blanca queda atrapada en medio de la disputa entre Buenos Aires y Río Negro y el proyecto de una planta de licuefacción de gas por el cual viene realizando gestiones hace ya un par de años. En ese contexto, el gobernador de Río Negro anunció que la provincia patagónica prevé la creación de un puerto con administración 100 % privada sin ningún tipo de intermediarios.
“Río Negro va a discutir con la industria del gas y del petróleo un modelo portuario privado. No queremos consorcio en la administración de los puertos, no queremos gremios, municipios ni cámaras empresariales. El puerto forma parte del complejo de costos de la industria del gas”, expresó el mandatario rionegrino en una entrevista con Alejandro Fantino.
Lo que busca Weretilneck es seducir a las empresas petroleras con “previsibilidad a largo plazo”. En ese marco, aseguró que su provincia ofrece “mayor garantía y un proyecto más barato”. Además, advirtió que “el margen en este mercado es muy chico y hay que pensar que competimos contra Qatar y con los Estados Unidos. No hay margen para sobrecostos”.
“Nosotros a YPF le hemos contestado que ya tenemos vigente una excepción de impuestos de Ingresos Brutos y sellos por diez años. Estamos cediendo gratuitamente toda la tierra que YPF necesite, una zona franca de 650 hectáreas. Los dos municipios involucrados también adhirieron al RIGI. Y estamos dispuestos a sancionar una ley específica para darles a YPF o Petronas de que, más allá que estemos o no en el futuro, la provincia va a honrar los compromisos que tenemos”, aseguró el dirigente, que también fue senador nacional por su provincia.
A este beneficio le suman la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) nacional en tiempo récord y las capacidades geográficas y logísticas. “No es solo la planta. Nuestro mar a cinco millas de la costa tiene 40 metros de profundidad, tiene un tráfico exclusivo para gas y petróleo, no hay que compartir el tráfico con buques cerealeros como en Bahía Blanca”, dijeron.
La posición bonaerense
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por su parte, aún no envía el proyecto de ley para la creación de un Régimen Provincial de Fomento de Inversiones Estratégicas, bautizado como “RIGI bonaerense”. El jefe de Gabinete provincial, Carlos Bianco, indicó que el proyecto recién será presentado cuando termine el receso legislativo.
Para ganar tiempo, el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, encabezó una conferencia de unidad junto a dirigentes locales y actores institucionales de la ciudad e intentó reorientar el debate hacia el terreno técnico y este martes, en el marco de un encuentro entre intendentes y el gobernador, volvió a intentar pacificar los debates.
“Es un gobernador (por Alberto Weretilneck) que está peleando porque esta inversión esté en su provincia. No lo voy a adjetivar. Nosotros en Bahía Blanca estamos cerca, nos sentimos patagónicos. Tenemos muchas más cosas en común con Río Negro que con CABA. Yo entiendo que para este proyecto la mejor alternativa es Bahía Blanca pero que hay que buscar un desarrollo homogéneo y con más federalismo”, dijo.
Además, aseguró que en logística portuaria “es inmensa la diferencia porque en Bahía Blanca hay un puerto y Punta Colorada es un render, es un proyecto de puerto. Bahía Blanca tiene la energía, oleoductos, poliductos, gasoductos. Tiene muelles preparados para poder operar en la actualidad, tiene experiencia en la materia, recursos técnicos calificados que están formados que, en estos quince años, han operado más de 300 buques y más de 15 millones de toneladas”.



