Agro 2026: cosechas récord y empuje exportador en medio de economías regionales ajustadas

La agroindustria argentina muestra una dualidad marcada a mediados de 2026. Mientras el sector de granos proyecta un salto productivo sustancial y las exportaciones de carne vacuna registran un notable crecimiento, el mercado interno atraviesa una transformación a partir de una histórica caída en el consumo de carne bovina, compensada parcialmente por alternativas más accesibles como el pollo y el cerdo.
Agro 2026 cosechas récord y empuje exportador en medio de economías regionales ajustadas
Agro 2026 cosechas récord y empuje exportador en medio de economías regionales ajustadas

El sector agrícola se consolida como el principal sostén de divisas del país. Durante junio, los precios promedio de los granos líderes acumularon un incremento interanual del 41 %, mientras que la campaña estima alcanzar 156,8 millones de toneladas, un salto del 20 % interanual. Las exportaciones agrícolas de los últimos doce meses sumaron 50.736 millones de dólares, con un crecimiento del 21 %.

Carne vacuna: más exportaciones y menor consumo

El complejo bovino presenta una de las contradicciones más importantes del año. Las exportaciones de carne vacuna crecieron un 35 % interanual, generando ingresos por 5.813 millones de dólares en los últimos doce meses. Sin embargo, el stock cayó un 1,4 %, la producción se contrajo un 3 % y el consumo descendió a 47,3 kilos por habitante al año, tres kilos menos que el año anterior. Las importaciones, en tanto, aumentaron un 95 %, hasta 145,5 millones de dólares.

A diferencia de la ganadería vacuna, el complejo aviar encontró su principal sostén en el mercado interno. Aunque las exportaciones cayeron un 30 %, el consumo per cápita de pollo aumentó a 46,7 kilos anuales, mientras que la producción de huevos creció un 6 % hasta alcanzar 1,1 millones de toneladas.

La carne vacuna cae 3 kg mientras el pollo y el cerdo suman 2,5 kg al consumo de los hogares argentinos.

El sector porcino mostró una dinámica diferente: pese a una caída del 10 % en el stock de cabezas, la producción de carne de cerdo creció un 9,5 %, hasta 863 mil toneladas. El consumo per cápita aumentó un 9 %, alcanzando 19,9 kilos anuales. Las exportaciones crecieron un 35 %, hasta 38,2 millones de dólares, mientras las importaciones aumentaron un 11 %.

Cuando el productor pierde la pulseada en la góndola

La disparidad en la captura de valor marca una descapitalización del primer eslabón agroindustrial. Solo 4 de las 11 actividades relevadas por Coninagro superan su promedio histórico de participación en el precio final, mientras la mayoría enfrenta una asimetría de poder negociador que relega al productor a una posición de vulnerabilidad financiera.

La papa, las hortalizas frescas y las carnes alternativas, como porcinos y ovinos, aparecen como excepciones positivas, con una participación más robusta en el precio final. En cambio, la carne bovina, aviar y la leche enfrentan una creciente presión de costos que el productor no logra trasladar.

La sostenibilidad financiera

Estas bajas comprometen la sostenibilidad financiera de las producciones tradicionales. “La situación en las economías regionales y en productos derivados de amplio consumo es de una asimetría relevante. En sectores como el vitivinícola y el yerbatero, el productor se encuentra en un estado de despojo financiero, recibiendo una fracción mínima y decreciente del precio final”, se sostuvo.

En las cadenas con mayor industrialización, como el trigo, la yerba mate o el vino, la participación del productor es menor debido a los procesos de molienda, fermentación, envasado, marketing y logística. En productos de bajo procesamiento, como la papa y las hortalizas frescas, el productor logra capturar una porción mayoritaria. En las carnes, la participación continúa siendo comparativamente alta, entre 40 % y 58 %.

Momento de inversiones: el caso de Bahía Blanca

En Bahía Blanca, la firma Louis Dreyfus Company avanza con una inversión de 400 millones de dólares para construir una nueva planta de molienda en el puerto de Ingeniero White, con inicio de procesamiento previsto para marzo de 2029. La planta tendrá una capacidad de 4.000 toneladas diarias y una molienda estimada de 1,3 millones de toneladas anuales, de las cuales aproximadamente un millón serán de girasol. También procesará soja, colza, camelina y carinata.

Nueva planta de Louis Dreyfus Company para sastifacer la demanda global de biocombustibles.

“La planta está diseñada para moler 4.000 toneladas, tanto de girasol como de soja. La idea es que vamos a poder moler otras oleaginosas”, sostuvo Luis Zubizarreta, director de Asuntos Públicos de la compañía. La cáscara del girasol será utilizada como combustible para las calderas, mientras que por las limitaciones de espacio la planta dependerá de un flujo constante de mercadería. También se evalúa potenciar el uso del tren y alternativas para la exportación de aceite.

“Es una obra que va a llevar por lo menos 2 años, con lo cual vamos a tardar todavía un par de campañas en estar activos comprando girasol o soja”, aseguró Zubizarreta.

Las exposiciones rurales que vienen

En este marco donde el trigo y la cebada atraviesan una de las mejores condiciones de los últimos años de la región en torno al puerto de Ingeniero White, lo que presume una cosecha récord desde fines de noviembre y principios de diciembre venideros, el sector ganadero también transita un momento de excepción en el sudoeste bonaerense, así como en una amplia región de departamentos linderos de la provincia de La Pampa.

En este sentido, es para destacar la dinámica y los buenos precios actuales (en principio parece que continuará así) en los distintos remates ferias de reproductores bovinos, así como en las exposiciones rurales de las diferentes Asociaciones y Sociedades Rurales.

Los ganaderos admiten estar en el negocio indicado en el momento justo (porque, además, el clima está aportando su parte) y los incentivos a una mayor inversión para lograr ser más eficientes se pueden traslucir en cada uno de los encuentros.

Los momentos más relevantes, ya sobre el cierre de la temporada, se producirán en Santa Rosa, con la exposición de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa. Se desarrollará del jueves 1 al domingo 4 de octubre y el dato es que no se trata de una más: será la edición número 100, lo que habla de una tradición sostenida en el tiempo que no hace sino premiar la gestión de las diferentes comisiones.

Por otro lado, la Sociedad Rural de Bahía Blanca realizará —en Bordeu— la 142° Exposición Nacional de Ganadería, Industria y Comercio. Comenzará el jueves 1 con la admisión de animales de todas las razas y seguirá el viernes 2 y sábado 3 con las juras de clasificación de las distintas razas. La inauguración se prevé para el domingo 4 y la venta de los reproductores para el lunes 5.