Baja de retenciones y cosecha récord: el nuevo escenario para el campo

A la disminución de las retenciones en trigo y cebada (del 7,5 al 5,5 %) y las eventuales para la soja 2027, se suma una cosecha récord de 163,2 M/T.
El anuncio fue apreciado como una muestra de recuperación productiva y dinamismo económico.

Ya es oficial: la campaña agrícola 2025/2026 quedará registrada como una de las más importantes de la historia reciente del agro argentino. Con una producción total de 163,2 millones de toneladas entre los seis principales cultivos, el sector alcanzó un récord histórico y consolidó su papel estratégico dentro de la economía nacional.

Los datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca reflejaron un crecimiento del 21,25 % respecto del ciclo anterior y fueron celebrados por el Gobierno nacional como una muestra de recuperación productiva y dinamismo económico.

El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, destacó el desempeño de la campaña a través de sus redes sociales, mientras que el presidente Javier Milei acompañó el contexto con un anuncio largamente esperado por el sector: una nueva reducción de retenciones para algunos cultivos estratégicos.

La soja volvió a posicionarse como uno de los pilares de la campaña, con 49,9 millones de toneladas y un rendimiento promedio de 30,6 quintales por hectárea. Sin embargo, el gran protagonista fue el maíz, que alcanzó las 70 millones de toneladas, el mayor volumen registrado en las últimas dos décadas, acompañado por rindes promedio de 72 quintales por hectárea.

La cebada espera un importante rendimiento en esta temporada.

El trigo también marcó un hito histórico al llegar a 27,9 M/T, consolidando el mejor registro de la serie estadística nacional. En paralelo, el girasol alcanzó 7,4 M/T, mientras que la cebada y el sorgo aportaron 5,6 y 2,4 M/T, respectivamente.

Especialistas del sector atribuyen este salto productivo a una combinación de factores:

—Mejores condiciones climáticas.

—Incorporación de tecnología.

—Mayor eficiencia en manejo agronómico.

—Decisiones estratégicas de siembra.

La ampliación de superficie cultivada y la mejora sostenida de los rindes permitieron alcanzar cifras inéditas para el agro argentino.

La señal esperada por el sector

El escenario de alta producción coincidió con un nuevo gesto del Gobierno hacia el campo. Durante el acto por el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Milei anunció —este jueves 21— una baja en los derechos de exportación para trigo y cebada, que pasarán de 7,5 % a 5,5 % a partir de junio.

Desde enero de 2027 y dependiendo de la evolución de la recaudación fiscal, las retenciones a la soja podrían reducirse progresivamente entre 0,25 % y 0,5 % mensual hasta 2028.

La medida fue rápidamente respaldada por entidades agropecuarias, productores y exportadores, que desde hace tiempo reclaman una reducción más profunda de la carga tributaria sobre el sector. Para gran parte de la cadena agroindustrial, las retenciones continúan siendo uno de los factores más determinantes en la rentabilidad y en las decisiones de inversión.

En este contexto, el agro vuelve a posicionarse como uno de los motores centrales de la economía argentina. Con producción récord, mejores perspectivas climáticas y señales de previsibilidad tributaria, el campo proyecta una etapa de crecimiento que podría impactar no solo en las exportaciones, sino también en toda la cadena de valor agroindustrial.