Tres décadas de biotecnología: los hitos que convirtieron al país en pionero de cultivos transgénicos

Un paso trascendente desde la solidez regulatoria hasta el desarrollo de innovaciones propias que hoy lideran el mercado mundial.
El despliegue en el territorio nacional ha consolidado a la Argentina como un líder mundial en la adopción de estas tecnologías.

El sector bioagropecuario de la Argentina celebra un hito fundamental: 30 años de trayectoria en el uso y desarrollo de cultivos transgénicos. Durante la Masterclass titulada 30 años de cultivos transgénicos en Argentina: una historia de ciencia, innovación y desarrollo, la Dra. María Luz Zapiola expuso las claves que explican cómo el país se consolidó como un referente global indiscutido en la materia.

Uno de los pilares más destacados por la especialista es la solidez del sistema regulatorio argentino, el cual calificó como pionero tanto en la región como en el resto del mundo.

Esta estructura regulatoria no solo se anticipó al arribo de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM), sino que ha mantenido un ritmo de evaluación constante, acumulando hasta hoy más de 90 aprobaciones comerciales y 3000 ensayos a campo.

Esta consistencia y rigor técnico le valieron al marco regulatorio nacional un prestigioso reconocimiento internacional por parte de la FAO en el año 2014.

La respuesta del productor local ante estas herramientas biotecnológicas ha sido catalogada como una de las transiciones más veloces de la historia agrícola del país, caracterizándose por una adopción rápida y masiva.

Este despliegue en el territorio nacional no solo ha consolidado a la Argentina como un líder mundial en la adopción de estas tecnologías, sino que también ha generado un derrame de importantes beneficios tanto económicos como ambientales para todo el país.

De importadores a creadores de ciencia global

El hito más trascendental en esta línea de tiempo es la evolución del rol del país dentro de la cadena de valor científica: la Argentina logró pasar de incorporar tecnologías desarrolladas en el exterior a desarrollar sus propias soluciones biotecnológicas.

Dra. María Luz Zapiola, responsable técnica de ArgenBio.

Entre los logros más destacados de esta etapa de innovación local se encuentran:

—La papa resistente al PVY (2015): Un desarrollo nacional clave para la sanidad del cultivo.

—El trigo tolerante a la sequía (2020): Un hito histórico sin precedentes al constituirse como el primer trigo tolerante a sequía del mundo.

La síntesis de estas tres décadas demuestra que la biotecnología en la Argentina dejó de ser una simple herramienta de productividad importada para consolidarse como un motor de innovación científica nacional con un fuerte impacto global.

Fuente: argenbio.org