Feedlot: una mayor ocupación en corrales (en medio del debate por la rentabilidad)

En una cifra que representa un récord histórico para la actividad, actualmente hay 2,06 millones de vacunos en proceso de terminación.
La llegada de la nueva zafra de terneros ha mantenido un flujo constante de ingresos a los establecimientos.

La combinación de una nueva zafra de terneros y una relación favorable entre el precio del maíz y la carne ha llevado la ocupación de los corrales a niveles nunca antes vistos. Sin embargo, la rentabilidad sigue siendo un desafío para el sector. El sector del engorde a corral en Argentina atraviesa un momento de ocupación sin precedentes. Según las últimas estadísticas del Senasa, actualmente hay 2,06 millones de vacunos en proceso de terminación, una cifra que representa un récord histórico para la actividad.

Este fenómeno se explica por la convergencia de varios factores clave. En primer lugar, la llegada de la nueva zafra de terneros ha mantenido un flujo constante de ingresos a los establecimientos. En segundo lugar, los productores han optado por estirar los procesos de engorde de los animales que ingresaron a fines del año pasado.

La decisión de prolongar la permanencia de la hacienda en los corrales es posible gracias a una favorable relación maíz-carne.

De acuerdo con datos de la Cámara de Feedlot, con el valor de un kilo de carne hoy se pueden adquirir 16 kilos de maíz. Esta eficiencia en la compra del insumo principal permite a los establecimientos producir más kilos dentro del corral, ayudando a compensar una brecha de valor entre la compra y la venta que actualmente supera el 40 %.

Márgenes ajustados pese al alto movimiento

A pesar del volumen récord de animales, el negocio financiero del feedlot opera con márgenes muy delgados. Los resultados económicos actuales se consideran apenas levemente positivos: por cada animal terminado, se obtiene una ganancia de aproximadamente 50.000 pesos, sobre una inversión total que promedia los 1,5 millones de pesos por cabeza.

No obstante, el ritmo de actividad no decae. El nivel de ingreso de ganado se mantiene en niveles elevados, reflejado en un índice de reposición de 1,2.

Esto significa que, por cada animal que sale con destino a faena, ingresa un 20 % más de hacienda a los corrales, consolidando este período de alta ocupación en la ganadería argentina.