Aviación agrícola: exigen marcos regulatorios para una convivencia segura con drones

Uno de los mayores riesgos identificados, se sostiene, es la expansión desmedida de VANT's operados sin la capacitación adecuada ni las habilitaciones correspondientes.
El sector ha realizado un pedido formal a las autoridades aeronáuticas para que implementen medidas concretas.

Las principales entidades de aviación agrícola de América han manifestado su preocupación por el crecimiento acelerado de los Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) agrícolas, específicamente los drones pulverizadores. El sector advierte sobre la necesidad urgente de establecer marcos regulatorios claros, modernos e integrales que garanticen la seguridad en el espacio aéreo rural.

El planteo surge ante la complejidad operativa de integrar aeronaves tripuladas y no tripuladas en el mismo espacio. Si bien las entidades reconocen el valor tecnológico y el potencial que los drones aportan al sector agropecuario, subrayan que esta evolución debe realizarse bajo criterios estrictos de seguridad operacional y trazabilidad.

Uno de los mayores riesgos identificados es la expansión desmedida de drones operados sin la capacitación adecuada ni las habilitaciones correspondientes. Esta situación aumenta el peligro en un entorno donde las aeronaves agrícolas tripuladas realizan sus tareas a escasos metros del suelo y a altas velocidades, lo que exige una coordinación y protocolos extremadamente precisos.

Para mitigar estos riesgos, las organizaciones firmantes señalan que es fundamental contar con mecanismos efectivos de identificación y control que permitan una convivencia eficiente entre ambas tecnologías.

El sector ha realizado un pedido formal a las autoridades aeronáuticas y regulatorias para que implementen medidas concretas que profesionalicen la actividad. Entre los puntos principales destacan:

—Actualización de normativas específicas para la operación de drones pulverizadores.

—Implementación de sistemas de licencias, certificaciones y seguros para los operadores.

—Uso de trazabilidad electrónica y protocolos de coordinación para el espacio aéreo de baja altitud.

—Intensificación de los controles sobre operaciones ilegales o irregulares que ponen en riesgo la seguridad.

Hacia la campaña agrícola 2026

Finalmente, se ha enfatizado la importancia de desarrollar campañas de concientización para que productores y operadores adopten prácticas responsables.

Las entidades abogan por un trabajo conjunto entre el sector público y privado para asegurar que la campaña agrícola 2026 se desarrolle en un contexto de innovación, pero bajo un marco de orden y profesionalismo que proteja la vida y la seguridad aérea en toda la región.

Las entidades firmantes del comunicado son la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCA), el Sindicato Nacional de Empresas de Aviación Agrícola (Sindag) de Brasil, la Asociación Nacional de Empresas Privadas Aeroagrícolas (Anepa) de Uruguay, la Federación Mexicana de la Industria Aeroagrícola, la Asociación de Aviación Agrícola de Paraguay, la National Agricultural Aviation Association (NAAA) de Estados Unidos y la Asociación Canadiense de Aplicadores Aéreos (CAAA).

Fuente: Prensa Fearca