En un paso significativo hacia la transformación del sector agroindustrial, CREA y Cargill Argentina han unido sus esfuerzos para consolidar el programa Sistemas Productivos Sostenibles (SPS). Esta alianza estratégica, presentada recientemente en la sede de CREA, tiene como objetivo establecer criterios objetivos para medir y mejorar la sostenibilidad de los sistemas agrícolas desde una perspectiva integral.
El programa, que la red CREA impulsa desde 2020, se centra en analizar cómo las decisiones empresariales repercuten en cuatro niveles fundamentales: productivo, económico, social y ambiental. Según Fernando Cozzi, Country Representative de Cargill Argentina, este proyecto busca generar información valiosa y promover mejoras tangibles en el sistema agroindustrial mediante la articulación y el compromiso en el territorio.

La iniciativa se fundamenta en la transparencia y la precisión. Fernando de Nevares, presidente de CREA, destacó que la clave del proyecto es integrar datos para decidir mejor. El propósito es brindar herramientas concretas que permitan a los productores entender sus decisiones no como hechos aislados, sino bajo una mirada sistémica que abarque todo el proceso productivo.
La hoja de ruta para el desarrollo territorial
La implementación de esta alianza se llevará a cabo en tres fases complementarias diseñadas para garantizar resultados sólidos:
—Diseño y validación: se creará un sistema integral de indicadores de sostenibilidad y se establecerá una base de datos robusta.
—Análisis e interpretación: en esta fase se identificarán las brechas y las oportunidades de mejora a partir de los datos recolectados.
—Acción en el territorio: los aprendizajes se aplicarán directamente en el campo mediante ensayos y casos demostrativos para evaluar el impacto real de las prácticas productivas.
El proyecto tendrá un impacto directo en regiones clave del país, específicamente en las zonas productivas del Gran Chaco y la región Pampeana. A través de este trabajo colaborativo, se busca no solo generar conocimiento aplicado, sino también asegurar la competitividad del sector agropecuario argentino a largo plazo, basando la toma de decisiones en información confiable y comparable.