La ganadería atraviesa un período de gran atractivo para la actividad de cría. Este panorama positivo está impulsado por elevados valores de la hacienda, una relación favorable en la compra de insumos principales y condiciones climáticas que, en términos generales, han beneficiado a los sistemas productivos del país, según se detalló en un informe del Rosgan.
Sin embargo, a pesar de este contexto favorable, la inversión necesaria para la reposición de hembras se ha encarecido significativamente en comparación con los registros históricos.
Para medir qué tan demandado está el mercado de reposición, se utiliza habitualmente un indicador clave: la relación entre el valor de una vaca de descarte (de aproximadamente 400 kilos) y el de una vaquillona preñada.
Según los datos de este marzo, los precios del mercado reflejan las siguientes cifras:
—Vaca conserva: el valor ronda los 2.000 por kilo, lo que equivale a unos 840.000 pesos por un animal de 400 kilos.
—Vaquillona con garantía de preñez: aunque existe disparidad de precios, el rango medio se sitúa entre los $ 2,3 y $ 2,4 millones por cabeza.
Esta brecha de precios implica que, en la actualidad, el valor de compra de una vaquillona preñada equivale al valor de 2,8 vacas de conserva. Esta cifra muestra un incremento en el costo de reposición respecto al año pasado, cuando la relación era de 2,642.

La diferencia es aún más marcada cuando se analiza el largo plazo. El promedio de los últimos 15 años para el mes de marzo se sitúa en 2,353. Esto significa que, hoy en día, reponer un vientre preñado resulta aproximadamente un 20 % más caro que la media histórica para esta época del año.
A pesar del aumento en los costos de inversión para renovar los rodeos, el sector sigue mostrando señales de fortaleza gracias a un entorno productivo y de precios de la hacienda que incentiva la continuidad de la actividad ganadera en el país.