La Subsecretaría de Ambiente de la Nación, máxima autoridad ambiental del país, ha presentado recientemente los lineamientos principales de la nueva Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0), el documento que formaliza la actualización de los compromisos climáticos argentinos ante Naciones Unidas.
El aspecto más relevante de esta nueva versión es la modificación de la postura argentina frente a los mercados de carbono, reconociendo formalmente su papel como herramienta crucial para la acción climática. Organizaciones clave en el desarrollo de estos mecanismos, como la Mesa Argentina de Carbono, fueron invitadas a participar de la presentación virtual.
La NDC 3.0 marca un giro significativo, particularmente en relación con el Artículo 6 del Acuerdo de París, que establece mecanismos de cooperación internacional para la reducción de emisiones.
En el nuevo texto, la Argentina reconoce a los mercados de carbono como una fuente adicional y relevante de financiamiento climático. Esta validación está sujeta a la garantía de la integridad ambiental, social y económica de los proyectos. Además, el país manifiesta su intención de participar activamente en mecanismos bilaterales, regionales o multilaterales de cooperación voluntaria.
Esta apertura es fundamental ya que, según los expertos, permite la venta de créditos de carbono a precios mayores a los del actual mercado voluntario argentino, lo cual puede asegurar la viabilidad financiera de proyectos de gran escala y alto impacto.
El documento destaca que, mediante esquemas de distribución de beneficios de la reducción de emisiones entre el país comprador y Argentina, los mercados de carbono tienen el potencial de contribuir al cumplimiento de la meta nacional. Este enfoque consolida la idea de que el sector privado posee un rol central en la generación de proyectos de reducción y remoción de carbono, haciendo necesaria la creación de incentivos económicos y regulatorios para estimular la inversión.
En cuanto a las metas específicas, la nueva NDC fija como objetivo no superar las 375 millones de toneladas de CO₂ equivalente (MtCO₂e) para 2030 y 2035.
Si bien esta cifra es considerada menos ambiciosa que la anterior (349 MtCO₂e), desde la Subsecretaría se defiende la actualización por ser más transparente y completa, pues incorpora emisiones que no estaban previamente contabilizadas en las versiones anteriores del plan nacional.
Reconocimiento desde la MAC
Desde la Mesa Argentina de Carbono se ha señalado que este reconocimiento explícito representa un avance relevante en la construcción de una estrategia climática coherente con las oportunidades del país.
“Al permitir que los créditos de carbono argentinos se puedan comercializar en los mercados internacionales, es posible lograr precios de venta mucho mayores, lo cual puede hacer viables proyectos que hoy económicamente no lo son”, destacaron desde la organización.

Este movimiento generará impacto social, ambiental y económico a mayor escala y en más territorios.
Los mercados internacionales y la generación de acuerdos con países compradores (tal como ya lo han hecho otras naciones de la región) permitirían a la Argentina no solo cumplir sus compromisos internacionales, sino también convertirse en un proveedor de reducciones de emisiones al mundo. Esto generaría negocios complementarios para sectores clave como el agropecuario, la industria, las energías renovables y la foresto-industria.