La expansión de Vaca Muerta no solo está generando cambios en la producción de petróleo y gas de Neuquén. El Gobierno provincial analiza ahora cómo aprovechar parte del agua utilizada por la industria para desarrollar nuevas actividades productivas, especialmente en el sector agrícola.
La propuesta consiste en tratar el agua que retorna de los pozos y utilizarla posteriormente para el riego. El objetivo es ampliar la superficie productiva en una provincia donde las condiciones climáticas limitan el desarrollo de la agricultura y, al mismo tiempo, reducir el consumo de agua de los ríos Neuquén y Limay.
Una nueva alternativa para el agua utilizada en los pozos
Durante la extracción de petróleo y gas mediante fractura hidráulica se utilizan grandes cantidades de agua. Una parte de ese recurso regresa luego a la superficie y necesita ser tratada antes de recibir un nuevo uso.
La iniciativa provincial busca que ese proceso no termine simplemente con la disposición del agua utilizada, sino que pueda convertirse en una oportunidad para otras actividades. Para eso, se estudia incorporar sistemas de tratamiento que permitan reducir la cantidad de sales y otras sustancias presentes en el agua antes de destinarla al riego.
El proyecto todavía requiere inversiones, estudios y acuerdos con las empresas que trabajan en Vaca Muerta. Por eso, se encuentra en una etapa de desarrollo y no implica todavía que grandes extensiones agrícolas estén siendo regadas con este recurso.
La propuesta de ampliar la producción
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, señaló que la provincia trabaja con empresas petroleras y firmas locales para avanzar en un esquema de riego por goteo en zonas cercanas a Vaca Muerta.
La idea está vinculada con un proyecto más amplio para incorporar nuevas tierras a la producción. Entre las posibilidades mencionadas aparecen el cultivo de pasturas y otras actividades agrícolas que puedan desarrollarse en terrenos actualmente poco aprovechados.
El riego por goteo permitiría llevar el agua directamente a las plantas y utilizarla de manera más controlada. Esto resulta especialmente importante en una región con pocas lluvias, donde la disponibilidad de agua es uno de los principales límites para ampliar la producción.
Tierra y agua como parte de un mismo proyecto
Una de las propuestas que analiza la provincia está relacionada con las tierras fiscales ubicadas en la zona de Vaca Muerta. Según explicó Figueroa, una parte importante de esas superficies podría incorporarse a proyectos productivos mediante el programa Invierta Neuquén.
De esta manera, el Gobierno provincial busca vincular dos recursos que hasta ahora estuvieron relacionados principalmente con actividades diferentes: el agua utilizada por la industria petrolera y las tierras disponibles para la producción agropecuaria.
La intención es que las inversiones en infraestructura para transportar y tratar el agua también puedan contribuir al desarrollo de nuevas actividades económicas.
Un cambio en el destino de los recursos
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de Neuquén para aprovechar los ingresos y recursos generados por Vaca Muerta y, al mismo tiempo, desarrollar otras actividades que puedan tener continuidad en el futuro.
Figueroa planteó que el desarrollo petrolero tendrá un límite en algún momento y que la provincia debe utilizar el período de crecimiento de Vaca Muerta para generar nuevas fuentes de producción. En ese marco aparecen proyectos relacionados con la agricultura, la ganadería, la forestación y otras actividades.
La provincia también analiza utilizar agua proveniente de plantas de tratamiento de líquidos cloacales para ampliar las zonas productivas en distintos puntos de Neuquén. El objetivo general es aumentar la cantidad de tierras que puedan ser aprovechadas mediante sistemas de riego.
El desafío de garantizar la calidad del agua
Uno de los principales puntos que deberá resolver el proyecto es la calidad del agua que se destine a la producción agrícola.
El agua que vuelve de los pozos puede contener una concentración elevada de sales y otras sustancias. Por eso, antes de utilizarla para riego deberá pasar por procesos de tratamiento y controles que permitan determinar si cumple con las condiciones necesarias para cada tipo de cultivo.
También será necesario definir quién financiará las obras de tratamiento, los sistemas de distribución y los equipos de riego. En este aspecto, el Gobierno neuquino negocia con las empresas petroleras posibles mecanismos de participación.
La búsqueda de una economía más diversificada
La propuesta de reutilizar el agua de Vaca Muerta plantea una relación diferente entre la actividad petrolera y el desarrollo agrícola. En lugar de considerar el agua utilizada en los pozos únicamente como un residuo que debe ser tratado, la provincia busca transformarla en un recurso que pueda tener un segundo uso.
Si el proyecto logra superar las dificultades técnicas, ambientales y económicas, el objetivo es incorporar nuevas tierras a la producción y ampliar actividades como la agricultura y la ganadería.
Por ahora, se trata de un proyecto en desarrollo. Su avance dependerá de los estudios sobre la calidad del agua, las inversiones necesarias y los acuerdos que puedan alcanzar la provincia y las empresas. Pero la iniciativa ya marca una línea de planificación: utilizar parte de los recursos vinculados con Vaca Muerta para desarrollar actividades productivas que puedan acompañar a la industria energética en el largo plazo.