El crecimiento de los beneficios de las empresas industriales chinas se ralentizó por cuarto mes consecutivo en junio, ya que los altos precios de las materias primas pesaron sobre los márgenes de las fábricas, lo que apunta a cierta debilidad en la recuperación de la segunda economía mundial.
Los beneficios de las empresas industriales aumentaron un 20% interanual en junio, hasta 791.800 millones de yuanes (122.270 millones de dólares), según mostraron el martes los datos de la Oficina Nacional de Estadística, tras un aumento del 36,4% en mayo.
La economía china logró recuperarse en gran medida de las perturbaciones causadas por la pandemia de coronavirus, pero se enfrentó a nuevos retos en los últimos meses, como el aumento de los costos de las materias primas y la contracción de la cadena mundial de suministros.
“La recuperación de la rentabilidad de las empresas sigue siendo desigual, y las empresas privadas y las pequeñas empresas se enfrentan a un repunte lento”, dijo Zhu Hong a Reuters, estadístico principal de la oficina estadística.
“Los precios de las materias primas siguen manteniéndose en niveles elevados, lo que reduce la rentabilidad de las empresas, y todavía hay puntos débiles en las cadenas de suministro y en las cadenas industriales”, agregó.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]En el primer semestre de 2021, los beneficios de las empresas industriales crecieron un considerable 66,9% respecto a la caída inducida por la pandemia en el mismo periodo del año anterior. [/su_note]
En comparación con el nivel de 2019, las ganancias de las principales empresas industriales del país crecieron un 45,5% en el primer semestre. La expansión situó el crecimiento promedio del lapso en cuestión para 2020 y 2021 en un 20,6%.
En el segundo trimestre, las ganancias industriales ascendieron un 36% interanual, concretando un aumento del 42,5% con respecto al nivel de 2019. Solo en junio, las principales empresas industriales de China obtuvieron 791.800 millones de yuanes en ganancias totales, para una expansión interanual del 20%.
La actividad de las fábricas chinas se ralentizó en junio por el resurgimiento de los casos de COVID-19 en la provincia exportadora de Guangdong, y los esfuerzos de prevención y control de la epidemia frenaron la capacidad de procesamiento de los puertos.



