De esta manera, Argentina queda afuera de los setenta países más afectados, cuyos impuestos alcanzan mínimos que parten desde el 15 %.
La Casa Blanca informó que aplicará su plan de aranceles recíprocos. Mediante una serie de reuniones de alto nivel, el Gobierno argentino buscó negociar con Washington para llegar a una asociación comercial y evitar la aplicación de los impuestos a productos clave. La Argentina mantuvo el proporcional anunciado meses atrás, por lo que deberá pagar un 10 % sobre sus exportaciones.
La intención del Gobierno argentino era que Donald Trump exceptuara del pago de aranceles a entre 70 % y 80 % de los productos que Argentina exporta a Estados Unidos, pero el presidente estadounidense se resistía a incluir al acero y el aluminio.
Los países más afectados
Según el anuncio de la Casa Blanca, son decenas los países que comenzarán a pagar aranceles superiores al 10 %. Entre los más afectados se encuentra Canadá, cuyos gravámenes subirán del 25 % a 35 % sobre los bienes que no están cubiertos por el tratado de libre comercio T-MEC.
Además, se informaron aranceles del 41 % para Siria, 39 % para Suiza, 30 % para Sudáfrica y 15 % para Venezuela, Ecuador, Bolivia, Corea del Sur e Israel, entre otros.
Cabe señalar que, si bien Brasil figura con una tarifa del 10 %, Trump anunció una tasa adicional del 40 % sobre numerosos productos, lo que elevó el gravamen a 50 % y lo convirtió en el más alto del mundo.
El comunicado explica además que “algunos socios comerciales acordaron o están a punto de aceptar compromisos significativos de comercio y seguridad con los Estados Unidos, lo que indica sus sinceras intenciones de remediar permanentemente las barreras comerciales que contribuyeron a la emergencia nacional declarada en virtud de la Orden Ejecutiva 14.257, y de alinearse con los Estados Unidos en cuestiones económicas y de seguridad nacional”.
Y añadió que “otros socios comerciales, a pesar de haber participado en negociaciones, han ofrecido términos que, a mi juicio, no abordan suficientemente los desequilibrios en nuestra relación comercial o no se han alineado suficientemente con los Estados Unidos en asuntos económicos y de seguridad nacional”.



