La firma apunta a abrir locales en Buenos Aires para 2027, además de lanzar su canal digital de manera oficial.
Las marcas internacionales continúan eligiendo Argentina. En este caso, una icónica etiqueta británica anunció que abrirá su primera tienda en el país en el próximo año: se trata de Fred Perry, que planea ubicar más de una tienda en el país, además de que se podrán encontrar sus prendas y productos en su tienda online y mediante la comercialización a través de tiendas multimarca.
La primera tienda abrirá sus puertas en marzo de 2027 en Palermo Soho, en la Ciudad de Buenos Aires, donde también está contemplada la apertura de un segundo loca, así como de otra sucursal ubicada en la Zona Norte del Gran Buenos Aires.
Cómo será la llegada al país de Fred Perry
Fundada en 1952 por el extenista inglés Frederick John Perry, la empresa comenzó fabricando indumentaria deportiva para tenis y con el paso de los años amplió su oferta hacia la moda casual.
Hoy vende chombas, camisas, camperas Harrington, sweaters, zapatillas y accesorios como bolsos, gorras y bufandas. En la Argentina, las chombas costarán alrededor de $200.000, mientras que las remeras partirán desde los $120.000.
Detrás del desembarco está Crosby Argentina, una empresa especializada en representar y desarrollar marcas internacionales en el mercado local.
Su presidente, Joaquín Gotlib, lleva más de dos décadas vinculado a la industria de la moda: comenzó trabajando con la llegada de Penguin al país y el año pasado encabezó el regreso de Dr. Martens, que volvió a operar en la Argentina tras la flexibilización de las importaciones, luego de haberse retirado en 2022 por las restricciones para ingresar mercadería.
La compañía también trabaja para incorporar nuevas marcas internacionales. Entre ellas aparecen la estadounidense Anine Bing, especializada en indumentaria y accesorios femeninos, y la italiana Golden Goose, reconocida por sus zapatillas premium con la estrella en uno de sus laterales.
La familia Gotlib, además, mantiene una larga trayectoria en el sector. Su apellido estuvo ligado durante años al desarrollo de marcas internacionales como Lacoste y Cacharel en la Argentina.



