El relevamiento llevado a cabo por CAME indicó, de todos modos, que en lo que va del 2025 las ventas acumulan una suba de 3,4%.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en noviembre una fuerte contracción del 9,1% en la comparación mensual desestacionalizada y una caída del 4,1% interanual a precios constantes, de acuerdo con el informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Pese al retroceso, el sector mantiene expectativas favorables de recuperación para 2026.
Según el relevamiento, en lo que va de 2025 las ventas acumulan un incremento interanual del 3,4%, aunque el desempeño de noviembre refleja un freno marcado del consumo, en un contexto de restricción presupuestaria, costos crecientes y menor margen de financiamiento.
Al analizar la percepción de los comerciantes sobre la situación económica actual, el 54,2% señaló estabilidad en relación con el mismo período del año pasado. Sin embargo, el 37% manifestó un deterioro, cuatro puntos porcentuales más que en octubre, lo que implica una reversión parcial del clima de leve mejora que se había registrado el mes anterior.
Cómo le fue a cada sector
Durante noviembre, seis de los siete rubros relevados presentaron retracciones en la comparación interanual, siendo los descensos más agudos los de Perfumería (-17%), Bazar y decoración (-9,7%) y Alimentos y bebidas (-5,9%). En contrapartida, el único sector con un crecimiento interanual fue Farmacia, con una suba del 1,8%.
En la comparación intermensual, todos los rubros registraron caídas. “Perfumería” lideró la caída con una baja de -14,6% respecto del mes anterior, seguida por “Calzado y Marroquinería” (-12,9%).

Desde la entidad empresaria explicaron que el cierre de noviembre consolida un escenario de consumo dual. Por un lado, se mantiene la demanda de productos básicos; por otro, los consumos postergables siguen resentidos por la pérdida de poder adquisitivo y el agotamiento de las alternativas de financiamiento.
La actividad comercial operó bajo una lógica de transición y cautela, con decisiones de inversión postergadas ante la incertidumbre sobre costos, niveles de competencia y evolución de la demanda en el corto plazo.



