El gigante asiático concentra el 45 % de lo que se trae al país, mientras que Corea del Sur y Estados Unidos son los que le siguen.
Los proyectos que están adheridos al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones necesitan importar una gran cantidad de productos y bienes de capital, de los cuales el 45 % llega desde China. El gasto por el momento alcanza los 84 millones de dólares, repartido entre 6 proyectos en marcha.
Entre los beneficios que ofrece el RIGI, está la excención de aranceles a la importación de bienes de capital, y las empresas no dejan pasar la oportunidad. Mientras, la industria nacional se resiente y es uno de los principales focos de conflictos del Gobierno.
Detrás de China, que acaparó el 45 %, se encuentran Corea del Sur, con el 30,6 %, y los Estados Unidos, con el 8 %. En el total de lo importado por estos 6 proyectos incluidos en el RIGI se alcanzan los 187,5 millones de dólares.
La Cámara de Industriales de Proyectos de Ingeniería de Bienes de Capital (CIPIBIC) manifestó un especial interés en 34 de esos bienes importados, aludiendo que pueden ser fabricados localmente, por proveedores miembros de la cámara de origen nacional. Para citar ejemplos, eligieron los compresores de aire de tornillo, aparatos para gases o manufacturas de alambre de hierro o acero, entre otros.
Mediante un informe, la CIPIBIC se traza como objetivo “identificar oportunidades de sustitución de importaciones que podrían ser abastecidas por la industria nacional”.
También añaden que Vaca Muerta Sur (VMOS), el consorcio de petroleras que construyen un oleoducto entre Vaca Muerta y Río Negro, importó por 86 millones de dólares. YPF Luz, construyendo un parque solar, hizo lo propio por 73,8 millones, alcanzando un 35 % del total de lo invertido.
Lo curioso es que este escenario se presenta en medio de un fuerte alineamiento del gobierno con Estados Unidos, sin embargo, el principal ganador del actual contexto económico parece ser China.



