El aumento de los costos de construcción y la necesidad de acortar los tiempos de ejecución impulsan el interés por estos sistemas. Según estimaciones del sector, los valores pueden llegar a los US$1.500 por metro cuadrado en viviendas industrializadas, aunque otras referencias ubican los costos entre US$1.300 y US$2.500, según las terminaciones y características del proyecto.
La comparación con la construcción tradicional, cuyo costo de referencia ronda los US$1.600 por metro cuadrado, muestra una diferencia potencial importante.
Entre las principales ventajas aparece la rapidez de ejecución. Mientras una vivienda convencional puede demandar entre 10 y 12 meses, los sistemas de madera permiten completar proyectos en unos 3 a 5 meses. La prefabricación también reduce las tareas húmedas, los desperdicios y los imprevistos.
Existen distintas tecnologías. El wood frame utiliza entramados de madera para construir paredes, techos y entrepisos; los paneles SIP integran estructura y aislación térmica; y los sistemas de poste y viga permiten desarrollar ambientes amplios. También avanzan las soluciones de Mass Timber.
La eficiencia energética es otro de sus atractivos: la madera tiene menor conductividad térmica que el acero y el hormigón y permite incorporar aislantes en la estructura. Una envolvente bien diseñada puede generar ahorros de hasta un 40% en los consumos de calefacción y refrigeración.
La durabilidad depende de la calidad del proyecto y su ejecución. La protección frente a la humedad, la ventilación y los tratamientos contra insectos y hongos son fundamentales para evitar deterioros.
El desarrollo de estos sistemas también representa una oportunidad para la industria maderera nacional. La fabricación de componentes estructurales permite agregar valor a la producción forestal, generar empleo calificado y vincular a productores, industrias y empresas constructoras.
Entre las barreras para ampliar su participación aparecen los prejuicios sobre las viviendas de madera, la necesidad de capacitar trabajadores y profesionales y una mayor disponibilidad de madera estructural clasificada.
La construcción en madera busca ampliar las alternativas en un mercado que demanda menores tiempos de ejecución, previsibilidad de costos y eficiencia energética.



