En un encuentro realizado a pedido de la Mesa de Enlace, las patronales del campo volvieron a reclamar al Gobierno que el instituto preserve su autarquía, gobernanza y estructura. Se avanzará en una nueva dirección del organismo.
Las patronales del campo le reclaman al gobierno nacional que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) preserve su autarquía, gobernanza y estructura ante cualquier reforma que se quiera introducir, dada la creciente posibilidad de cambios en el organismo.
El posicionamiento sentado por el sector agropecuario se dio en el marco de una reunión entre la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA) y las autoridades nacionales de Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y del INTA.
El encuentro fue realizado a pedido de la Mesa de Enlace y contó con la participación de los presidentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani; de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro), Lucas Magnano; de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari y la vicepresidente 2ª de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Eloísa Frederking, por parte de las entidades agropecuarias, y del secretario del área, Sergio Iraeta, el presidente del Instituto, Nicolás Bronzovich, y su vicepresidente, María Pilu Giraudo, por el lado del Ejecutivo.
Nueva dirección del organismo
Según lo que trascendió, se le daría acción a una nueva dirección del organismo que tendrá el objetivo de reducir drásticamente sus investigadores y trabajadores, las tierras, edificios y toda la estructura del ente de ciencia y técnica en general.
Hubo un proceso de “reestructuración” del INTA que fue consensuado con las entidades de la Mesa de Enlace, que votaron favorablemente y permitieron que esta nueva realidad sea efectiva. Pero lo que aceptaron discutir los productores fue un proyecto más tenue de reestructuración y tenía que ver con el ala política de Luis Caputo, enfrentado a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado.
Gracias a esta interna política germinaron dos proyectos de ajuste para el INTA. Por un lado, el de Sturzenegger, más extremo, frente al del ala de Caputo y Pazo, quienes parecían tener todas las de ganar. Sin embargo, en las últimas horas se conoció que lo que está por salir es la concreción de la idea del ministro de Desregulación.
La Mesa de Enlace, al ver que lo que está en danza es un proyecto más voraz que el aprobado, manifestó su preocupación. Hace solamente un mes, el Consejo Directivo de la entidad aprobó la intervención de este consejo en la Dirección Nacional, para tener control total del INTA, concentrando las direcciones nacionales en una.
Con el correr de los días, fue tomando forma el proyecto más ambicioso, que no repara en detalles. Y ahora la Comisión de Enlace tomó distancia sobre tres temas puntuales: la autarquía, gobernanza y estructura de Centros Regionales, algo que parece no estar contemplado en este nuevo destino del INTA.



