Tras un año de crisis por la pandemia y el desplome del consumo, el sector automotriz sufre ahora la escasez de semiconductores en el mercado, que vuelve a interrumpir la producción en las fábricas de América Latina y amenaza la esperada recuperación.
Para paliar la crisis de oferta de chips, los grandes fabricantes mundiales han recurrido a cierres temporales o reducciones de turnos de trabajo, una estrategia que también afectó a los dos grandes productores de vehículos latinoamericanos, México y Brasil.
Argentina, el tercero por volumen de la región y 30 del mundo en 2020, por ahora no ha visto cierres de fábricas. Sin embargo, las fábricas mexicanas y brasileñas no han corrido la misma suerte. El último stop de producción fue el de la coreana Hyundai, que la semana pasada avanzó que cerrará una semana su factoría de Piracicaba (Sao Paulo) por los problemas en la cadena mundial de semiconductores, después de que esa planta ya redujera un tercio su producción en junio.
También la semana pasada General Motors Brasil planteó una suspensión de contratos para 250 trabajadores de una fábrica que tiene en Sao José dos Campos (Sao Paulo) por la falta de componentes, un anuncio que se suma al ajuste de mayo y abril en su planta de Gravataí (Río Grande do Sul).
Brasil verá también mermada su fabricación de vehículos este año por la decisión de Ford, comunicada en enero, de cerrar sus tres fábricas en el país ante la incierta situación económica y la falta de carga de trabajo de las mismas.
La industria automotriz de México también ha tenido cierres temporales por la escasez de chips durante el primer trimestre por parte de General Motors, Volkswagen y Toyota.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]Aunque los datos de 2021 son muy positivos frente a 2020, la falta de semiconductores entorpece la recuperación prevista tras la gran crisis económica del Covid-19.[/su_note]
Brasil fabricó en el primer semestre 1.148.500 vehículos, el 57,5 % más que en el mismo período de 2020. A pesar del incremento, el país podía haber aumentado aún más su producción si no fuera por la escasez de chips.
En México, entre enero y junio pasados se fabricaron 1,6 millones de vehículos, lo que supone un aumento del 31,8 %, mientras que las exportaciones, que representan casi el 70 % de la producción del país, alcanzaron 1,4 millones, el 33,5 % más.
Argentina, que en el primer semestre de 2021 produjo 193.580 vehículos, un 123,9 % más que en 2020, por ahora vive ajena a la crisis de los semiconductores, aunque es un elemento que puede interferir en la industria automotriz.



