La firma suiza pagó 28,5 millones de dólares por una empresa tucumana de premoldeados, que constituye su segunda adquisición en menos de un año, luego de adquirir la participación mayoritaria de Quimexur, una fábrica de pinturas e impermeabilizantes para techos.
La cementera Holcim sigue avanzando en la reconversión de su negocio en Argentina. La multinacional de origen suizo lleva más de noventa años en el país como uno de los dos principales referentes de la fabricación de cemento (el otro es Loma Negra). Pero su objetivo en la actualidad es consolidar un nuevo perfil, donde la producción cementera vaya cediendo lugar a la especialización en soluciones integrales para la construcción.
Para ello, tras la compra de la fábrica de pinturas Quimexur, anunció la adquisición de Tensolite, una compañía tucumana con 45 años de trayectoria dedicada a la fabricación y comercialización de premoldeados y pretensados de hormigón.
Según indicó el comprador ante la Bolsa porteña, pagó 28.500 millones de pesos, unos 28,5 millones de dólares al tipo de cambio libre de hoy. Esa cifra se pagará de la siguiente manera: 19.000 millones de pesos a la fecha del cierre de la operación, 6.650 millones de pesos a los doce meses (ajustable según el capital de trabajo y la deuda de Tensolite) y el saldo de 2.850 millones de pesos en cinco cuotas iguales anuales.
En un comunicado, el holding de origen suizo aseguro que “esta operación se alinea con la estrategia del Grupo Holcim enfocada en ampliar su portafolio con productos y servicios que proporcionen soluciones integrales para la construcción”.
La intención es que para 2025 las ventas de cemento representen sólo el 70 % de la facturación de Holcim en Argentina. Este nuevo mix apunta a adaptar la operación de la compañía a un contexto local en el cual la actividad de la construcción suele ser fluctuante y dependiente de los vaivenes de la macroeconomía. Sobre todo, teniendo en cuenta que la obra pública se volvió una variable de ajuste desde la llegada de la nueva administración.
Así, para no depender sólo de la venta de cemento y hormigón, Holcim se propone convertirse en proveedor de la industria en todas las etapas de los desarrollos inmobiliarios y de infraestructura, desde la construcción base hasta los últimos detalles, como pinturas, tensores y revestimientos.
Con la compra de la tucumana Tensolite, Holcim sumará más de 22 millones de dólares a sus ventas netas en el mercado de Argentina gracias a todo lo que produce Tensolite en sus dos fábricas, que ahora pasó a manos de Holcim: una en Los Pocitos, Tucumán, y otra en Río Segundo, Córdoba. Esto incluye 150 operarios, una red de 350 distribuidores y clientes en Uruguay y Paraguay, países hacia donde exporta.
Los productos que fabricaba Tensolite y ahora pasará a hacerlo Holcim van desde materiales pequeños como adoquines, tejas, viguetas, bloques, postes olímpicos y rurales, hasta productos destinados a obras civiles de gran magnitud, como vigas para puentes, estructuras premoldeadas, cercas de hormigón, tribunas, pasarelas, entre otros.



