La medida sobre los embargos alcanza a alrededor de un millón de empresas que cuentan con el Certificado MiPyme.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) informó durante el día de ayer que extendió la suspensión de los embargos a las pymes, así como también de las ejecuciones fiscales, hasta el 31 de agosto próximo. La decisión se da en el marco de las medidas de aislamiento y distanciamiento social, preventivo y obligatorio.
La determinación del organismo “ofrece alivio a las y los contribuyentes de todo el país, en el marco de las medidas de aislamiento y distanciamiento social, preventivo y obligatorio”, indicó un comunicado.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]La suspensión de los embargos para las pequeñas y medianas empresas extiende por un mes el plazo previsto anteriormente en la normativa y alcanza a alrededor de un millón de empresas que cuentan con el Certificado Mipyme.[/su_note]
La normativa referida a las ejecuciones fiscales, por su parte, prevé la suspensión de la gestión judicial del cobro de las obligaciones tributarias en aquellas jurisdicciones donde se hubiera habilitado el levantamiento de la feria judicial extraordinaria, explicó AFIP. Las decisiones se publicarán en el Boletín Oficial a través dos resoluciones generales.
En las suspensiones pasadas, la suspensión de juicios no impidió el ejercicio de “los actos procedimentales y procesales destinados a impedir la prescripción de las acciones y poderes del fisco para determinar y/o exigir el pago de los tributos, multas y accesorios cuya aplicación, percepción y fiscalización” estén a cargo de la AFIP.
Mientras tanto, en el contexto de pandemia, la recaudación se viene desmoronando desde los últimos cuatro meses. En marzo, a pocos días de haber iniciado la cuarentena obligatoria, cayó al menos 8% en términos reales; en abril, 25%; en mayo, 22% y en junio, 15,5%.
Por otro lado, según un estudio del Centro De Economía Regional y Experimental (CERX), al 22 de mayo casi siete millones de hogares argentinos debían algún tipo de impuesto.
Durante el último mes de junio, la deuda de los hogares más frecuente siguió siendo el atraso en el pago de impuestos, con una acumulación de deudas por $185.040 millones, un 24% más que en mayo. Las familias dejaron de pagar impuestos como el inmobiliario, patente automotor y otros tributos nacionales y municipales por la crisis sanitaria y económica.



