Se trata de la Ford Ranger y la Toyota Hilux, ¿proceso de desindustrialización o reconversión estratégica?
A la par de la caída exportadora para la industria automotriz nacional, hubo dos modelos de fabricación local que revirtieron esa tendencia y ayudaron a sostener los números de ventas al extranjero del sector, que de todas maneras cayeron 10,8 % en comparación con el año anterior.
Se trata de dos pick ups medianas, un segmento donde Argentina se está volviendo especialista. Ambas se producen en las plantas bonaerenses de General Pacheco y Zárate: son la Ford Ranger y la Toyota Hilux, que entre ambas tuvieron un aumento del 31,2 %.
El resto de los modelos que se producen en plantas argentinas cayeron por encima del 10% en el mejor de los casos, pero llegaron hasta alcanzar bajas de casi el 70 por ciento.
En su gran mayoría, esto se debe a un cambio radical en la industria automotriz nacional, que va camino a la especialización en pick ups, y otros utilitarios, como furgones y vans, mientras retrocede en otros modelos.
Las cifras oficiales de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) son elocuentes. En 2024 se habían exportado 141.177 autos particulares y SUV, pero en 2025 ese volumen fue de tan solo 95.297 unidades, es decir, una caída del 32,5%. En contrapartida, en el mismo período, las pick up pasaron de exportarse por un total de 172.958 unidades en 2024 a 185.292 el año pasado, lo que implica una suba del 7,1 por ciento.
El resultado duro muestra una tendencia preocupante, en particular dado el escenario actual en el que el impacto de la expansión de la industria automotriz china está generando una competencia sin antecedentes en los mercados a los que normalmente se exportan los vehículos argentinos.
Sin embargo, ese proceso de “reinventarse” que están transitando buena parte de las plantas nacionales permite avizorar un mejor panorama, no tanto para 2026, que debería mantener números similares, pero sí a partir de 2027, cuando estén en plena producción programas como los de Volkswagen con la nueva pick up Amarok y Renault con su pick up compacta Niágara.
Un ejemplo claro de este cambio de paradigma es el de la fábrica de Stellantis en Ferreyra, Córdoba, que en 2025 produjo un 24% menos de unidades en la línea de Fiat Cronos, pero al sumar las Fiat Titano y Ram Dakota, su caída total de manufactura fue de 11,6%, ya que se fabricaron casi 10.000 unidades de la nueva pick up en medio año de producción.
Y eso se reflejó en exportaciones también, ya que el Cronos cayó un 45,5% las ventas al exterior el último año, pero el contrapeso de vender las nuevas camionetas permitió que la marca tuviera una caída menor, del 34,6 por ciento.
Exportaciones y producción nacional muestran curvas similares
Cuando una crece, la otra lo hace también. No existe, al menos en los últimos años en Argentina, una superposición de una tendencia sobre la otra. Si bien existe una idea de que atravesamos un proceso de desindustrialización del sector automotor argentino, lo cierto es que los años de mayor esplendor de las plantas argentinas fueron también los que tuvieron un índice mayor de importaciones, que en 2025 alcanzaron el 52,5%.
En 2011, cuando se vendieron 857.000 unidades en Argentina, el 55% de esos vehículos eran importados y aun así fue récord de producción local con 828.000 unidades. Y en 2013, cuando se vendieron 955.000 automóviles 0km, el 59,2% fueron autos importados y la producción local alcanzó las 791.000 unidades.
El cambio se dio en qué productos se fabrican por su capacidad exportadora, y no es un proceso nuevo sino de progresivo crecimiento. El primer año en el que la producción local de pick ups superó a la de autos particulares fue en 2017, con lo cual esta tendencia cumplirá en 2026 nada menos que diez años.



