Este motor de videojuegos creado por dos argentinos, de código abierto y gratuito, está poniendo en jaque a los gigantes de la industria del gaming, potenciando a desarrolladores independientes y atrayendo a una comunidad global en constante expansión.
Juan Linietsky y Ariel Manzur, dos desarrolladores argentinos, crearon un motor de videojuegos gratuito y de código abierto que está transformando a toda velocidad la industria global de los videojuegos. Se trata de Godot Engine, que desde su lanzamiento en 2014 se ha posicionado como una alternativa poderosa y flexible frente a gigantes como Unity o Unreal, ganando cada vez más terreno en la comunidad internacional.
Conocido por su ligereza, facilidad de uso y la libertad de su licencia MIT, que permite a los creadores quedarse con la totalidad de los ingresos de sus juegos sin pagar regalías, Godot se ha convertido en una herramienta clave tanto para principiantes como para estudios independientes. Su editor integrado, que permite crear juegos en 2D y 3D, junto con su lenguaje de programación propio (GDScript), lo hacen accesible para cualquier persona interesada en el desarrollo de videojuegos.
En un contexto global en el que los grandes motores han generado controversia con sus políticas de precios, Godot se erige como un faro para los desarrolladores independientes, algo similar a lo que sucedió con Linux respecto a los sistemas operativos. Este fenómeno, que ya es un orgullo local, no pasa desapercibido en el mundo: en la pasada Game Jam GMTK24, Godot fue el segundo motor más utilizado, solo por detrás de Unity.

Más allá de su origen, lo que impulsa el éxito de Godot es su comunidad, activa y colaborativa, que constantemente mejora y expande el motor. En Argentina, las iniciativas locales como el Godot Meetup demuestran el interés y el crecimiento constante de los desarrolladores locales.
En un país donde el desarrollo del gaming crece a pasos agigantados, Godot se ha convertido en la herramienta perfecta para demostrar el talento y la generosidad argentina, apoyados por una comunidad global que busca descentralizar la industria alrededor de los videojuegos.



