En medio de un drástico freno a la actividad de la industria automotriz, la empresa comunicó nuevos parates en su planta de Alvear.
Tras un 2025 con recortes y tensiones, General Motors comunicó que la planta que posee en Alvear, provincia de Santa Fe, continuará a lo largo del año con la misma tendencia. La automotriz mantendrá el sistema de pausas periódicas en la línea de montaje, con una semana sin producción por mes y el pago del 75% del salario bruto durante esos lapsos, el mismo formato que rige desde mediados de 2025.
La decisión volvió a encender señales de alerta entre los trabajadores y el gremio, en una planta atravesada por la contracción del mercado automotor y una reducción persistente de su plantilla.
Actualmente, la terminal santafesina trabaja con menos de 600 empleados, una cifra muy inferior a la dotación que supo tener años atrás. Pese a ese achique, desde la compañía buscan bajar el tono de la preocupación y sostienen que el esquema de paradas no afectó el nivel de producción global.
Desde la empresa aseguran que durante el último año no se registraron retrocesos en la cantidad de unidades fabricadas, aun con un esquema que combina sectores activos y otros detenidos de manera rotativa.
La industria automotriz, ante un panorama complejo
Las interrupciones en Alvear no son nuevas. Desde junio del año pasado, la planta detiene su producción una semana por mes. Antes de eso, ya se habían registrado frenos importantes.
En octubre de 2023, la falta de insumos importados obligó a paralizar las líneas, y para marzo de 2024 ya se acumulaban tres paradas en apenas cinco meses. Por otro lado, la empresa activó un proceso de retiros voluntarios que modificó de manera profunda su estructura laboral.
En la fase inicial del plan, alrededor de 800 empleados optaron por dejar la compañía, entre ellos numerosos trabajadores con trayectorias que superaban los diez y hasta los veinte años de servicio. El proceso de reducción de personal no se detuvo allí: a lo largo de 2025 se concretaron unas 90 desvinculaciones adicionales mediante el mismo esquema.
Hoy, la dotación de General Motors en Argentina ronda las 900 personas. Sin embargo, la fábrica ubicada en Alvear atraviesa una fuerte reducción de personal: de haber superado holgadamente el millar de empleados en su mejor momento, hoy funciona con una plantilla inferior a los 600 operarios.
El esquema industrial del Gran Rosario en crisis
La reducción de personal de General Motors tiene un impacto directo en el Gran Rosario, una de las principales regiones metalmecánicas de la Argentina. El sector automotor se caracteriza por su alto efecto derrame, ya que por cada puesto de trabajo directo se generan entre tres y cinco empleos indirectos.
De acuerdo con el Indec, en noviembre la industria automotriz utilizó apenas el 46,3% de su capacidad instalada, muy lejos del 64,7% registrado en igual mes del año anterior. El dato expone la magnitud del freno que afecta al sector en su conjunto.



