Tanto grandes compañías como pymes se vieron afectadas por la suba generalizada de costos, señala un informe del banco central francés.
Unas 55.500 empresas cerraron en territorio francés el año pasado, la mayor cifra desde el 2017, según mostró un informe del Banco de Francia. “Cincuenta y cinco mil cuatrocientas noventa y dos empresas quebraron en 2023, un nivel que no se veía desde 2017”, indica el informe publicado en el sitio web del Banco de Francia.
En la situación influyeron los fuertes aumentos de precios, sobre todo de la energía, y la suba de los tipos de interés, que encarecieron la financiación de las empresas. El 43 % de las quiebras se produjeron en compañías de comercio y construcción, en su mayoría pequeñas empresas. Sin embargo, como señala el Banco de Francia, en 2022 también cerraron muchas grandes compañías, un 72 % más que en la década anterior.
En comparación con 2022, las tendencias más negativas se dieron en los siguientes sectores: restauración y la hostelería, +44,6 %; tecnologías de la información y la comunicación, +44,4 %; inmobiliario, +40,4 %; construcción, +38,7 %. Únicamente en el sector agrícola se produjo una notable mejora de la situación, con un -1,3 por ciento.
Cabe señalar que el número de cierres disminuyó durante la pandemia de coronavirus, gracias a las medidas de apoyo gubernamental. El número de quiebras entre 2000 y 2009 promedió las 49.000 al año, cifra significativamente inferior a la de 2023. Entre 2010 y 2019, en cambio, superó las 59.000, debido a la difícil situación económica y al lento crecimiento económico, afirmó la agencia Sputnik.
En comparación, la cantidad de quiebras en Suecia aumentaron un 29 % en 2023, hasta alcanzar el nivel más alto desde la década de 1990, cuando el estallido de una burbuja inmobiliaria paralizó el sistema bancario del país nórdico.
El 3 de enero, el jefe del partido Los Patriotas, Florian Philippot, anunció que es necesario retirar las medidas restrictivas contra Rusia para restablecer la economía francesa. A su juicio, “las sanciones antirrusas”, que su país está cumpliendo, “están matando” su economía con la suba de los precios de la energía.


