El dato surgió de una encuesta realizada por la Bolsa de Cereales y la UNS en 45 partidos de Buenos Aires y La Pampa. Entre los establecimientos de menos de 500 hectáreas, el 80% considera que se verá perjudicado.
Un estudio elaborado por la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP) y la Universidad Nacional del Sur (UNS) asegura que el 71% de los productores o asesores agropecuarios estima que su situación económica se verá afectada durante 2020 y 2021 a raíz de la pandemia de COVID-19, a pesar de no haber detenido su actividad durante el período de confinamiento obligatorio.
El sondeo abarcó los 45 distritos del Sudoeste bonaerense y este de la provincia de La Pampa en los que tiene influencia la BCP.
El 35% de los consultados consideró que sufrirá el mayor impacto en su nivel de ingresos; un 26%, que afectará a sus costos, y un 25% sobre la logística.
Los efectos de la pandemia también se sentirán en los proyectos de inversión, según la encuesta.
El 68% de los productores aseguró que menguarán sus planes de trabajo para lo que queda del presente año y 2021, recortando gastos de ampliación y de reposición y, el 53% anticipa que su nivel de endeudamiento deberá incrementarse antes de encarar la siembra para la próxima campaña.
En cuanto a la cosecha gruesa de la campaña 2020, el estudio sólo obtuvo resultados significativos en relación al girasol, para el que el 83% de los productores indicó que no fue afectado.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]La previsión para la próxima campaña de trigo indicó que un 38% mantendrá la superficie sembrada y un 35% la incrementará. El 13% respondió que iba a disminuirla.[/su_note]
Para la cebada, el panorama fue bastante distinto. Un 34% aseguró que disminuirá la superficie de siembra, y un 29%, que la mantendrá sin cambios.
Según indicó el estudio, la principal razón para la prioridad que recibe el trigo en la región está en el mayor margen de rentabilidad respecto a la cebada.
Luego de consignar otros datos sobre el impacto del COVID-19 sobre el manejo tecnológico, créditos y comercialización, el estudio sostiene entre sus conclusiones, que “los productores/asesores agropecuarios consultados destacan el impacto de la coyuntura económica nacional desfavorable sobre el desarrollo de sus actividades, la cual profundiza los efectos negativos propios de la pandemia”.



