Eni y XRG adquirirán cada una un 32% en tres bloques clave operados por YPF para abastecer con 12 millones de toneladas anuales el proyecto Argentina LNG.
Las dos empresas que participan junto a YPF del proyecto Argentina LNG, Eni y XRG, firmaron un acuerdo con la petrolera estatal para incorporarse mediante la compra de participaciones accionarias al desarrollo de los bloques de gas ubicados en Vaca Muerta que serán el motor de esta iniciativa.
“Estamos dando un paso más en el desarrollo de Argentina LNG. El ingreso de Eni y XRG al upstream fortalece la cadena de valor del proyecto y nos permite avanzar hacia su desarrollo a escala global”, afirmó Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.
La operación se llevará adelante a través de dicha sociedad vehículo que, una vez completada la transacción -sujeta al cumplimiento de determinadas condiciones, entre ellas la aprobación de la Autoridad de Aplicación de la cesión de las Áreas de YPF a UPCO ARLNG I-, será titular de los bloques en Vaca Muerta conocidos como Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II.
En este marco, Eni y XRG adquirirán participación del 32% del capital social cada una, mientras que YPF conservará el 36%. A partir de la firma de los acuerdos, estos bloques quedarán dedicados al desarrollo del proyecto Argentina LNG.
Una nueva infraestructura energética
El proyecto Argentina LNG es una iniciativa integrada de gran escala que articula el desarrollo de recursos no convencionales de gas en Vaca Muerta con infraestructura de midstream y licuefacción, con el objetivo de abastecer de gas natural licuado a los mercados internacionales.
El pasado 30 de abril, YPF adquirió, mediante un intercambio de activos (swap) con Pluspetrol, el 50% de participación que esta última detentaba en los bloques, consolidando así la titularidad del 100% de las áreas.
La ingeniería del proyecto contempla que los volúmenes de gas extraídos de las áreas ghasíferas se procesen a través de dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG). Cada una de estas barcazas contará con una capacidad de procesamiento de 6 millones de toneladas anuales (MTPA), completando así el módulo inicial de 12 MTPA previsto para la terminal de exportación.
Desde la perspectiva financiera, el desarrollo de esta infraestructura requerirá desembolsos estimados en 16.000 millones de dólares para el segmento de transporte, ductos y terminales marítimas de midstream, sumados a un flujo de inversión proyectado en 12.000 millones de dólares destinados de forma exclusiva a las tareas extractivas del upstream.
El cronograma de trabajo del consorcio prevé avanzar en las definiciones técnicas e institucionales con el objetivo de firmar la decisión final de inversión (FID) antes de la finalización de 2026. Una vez logrado ese acuerdo clave, en la industria se asegura que es un punto sin retorno para la concreción de proyecto energético exportador más grand de la Argentina.



