Desde la gremial empresaria bahiense no ocultaron su malestar por la situación con el gasoducto Vaca Muerta-Saliquelló-San Nicolás y lo expresaron a través de un comunicado.
Desde la Unión Industrial Bahía Blanca (UIBB) expresaron gran preocupación por la falta de definición en la concreción del proceso licitatorio de la obra clave para el despegue de la producción de Vaca Muerta.
La obra consiste en la construcción de un gran gasoducto que permite llevar la producción de Vaca Muerta primero hasta Saliquelló, en cercanías a Bahía Blanca y luego a San Nicolás, en las inmediaciones del cordón industrial de Santa Fe. En su primera etapa permitirá el transporte de 15 millones de m3/día.
Según indicó la entidad en un comunicado, “una serie de postergaciones en el proceso licitatorio nos llevan a un campo de incertidumbre y preocupación de su concreción”.
En el mismo, se refirieron en primer lugar, a la postergación de la fecha de apertura licitatoria del 12 de septiembre de 2018 por pedido de prórroga de los oferentes. Luego, se postergó la que tenía lugar el 12 de noviembre pasado por la incertidumbre reinante ante un cambio de gobierno nacional y en la cual también se incorporó un nuevo diseño de trama impulsado por TGS.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]Se trata del anexado de un tramo que uniría Saliquelló con Mercedes y Cardales, permitiendo llegar a las proximidades de Santa Fe, pero a un menor costo ya que parte de infraestructura ya existente permitiría eludir la construcción de la segunda etapa. [/su_note]
“Así llegamos al 31 de marzo pasado, la nueva fecha en debía realizarse apertura de las ofertas, pero la misma no se realizó y a la fecha no hay una fecha definida para la reanudación del proceso con un plazo de construcción que demanda más de dos años de trabajos, la obra ahora se aplaza, en el mejor de los casos, más allá de cuarto trimestre del 2022”.
“A nuestro entender el esquema original es clave para la producción de gas de Vaca Muerta dado que permitiría no solo ampliar el mercado comprador sino también generar un escenario de saldos exportables de gas para evacuar por el puerto de Bahía Blanca en forma de GNL y un factor determinante para la factibilidad de nuevos proyectos en el Polo petroquímico de Bahia Blanca”, expresaron.
Por último, manifestaron que la idea de un gasoducto a Brasil genera el riesgo de alta dependencia hacia un único comprador y que la competitividad en precio no estará garantizada.



