El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la eliminación de seis artículos en materia fiscal. De todas maneras, el proyecto de ley le otorga al Presidente facultades especiales, por lo que podría sancionarlos él mismo de aprobarse el paquete de medidas.
El Gobierno de Javier Milei busca que se apruebe lo antes posible la Ley Ómnibus que envío al Congreso. Previo a que inicie el debate en la Cámara de Diputados, en medio de negociaciones con los distintos bloques, eliminó el capítulo fiscal de la normativa que apunta a reformar las bases estructurales del país. ¿En qué consisten estos puntos claves que fueron eliminados?
Luis Caputo, en un anuncio oficial, confirmó que decidieron “retirar el capítulo fiscal de la Ley de Bases de manera de facilitar y acelerar su aprobación”. “Estamos facilitándole a los legisladores y a los gobernadores la parte más importante de la ley”, añadió. Esta serie de modificaciones tenían como objetivo aumentar la recaudación del Estado, para llegar más velozmente al tan mentado “déficit cero”.
El anuncio se dio luego de una serie de negociaciones y disputas en el Congreso que llevaron a problemas entre los gobernadores y el propio Javier Milei, por lo que el Gobierno optó por eliminar, o posponer para más adelante, según se quiera ver, las modificaciones fiscales con el fin de tratar más velozmente el resto de la Ley Ómnibus y que las chances de aprobación sean mayores.
Los artículos desplazados de la ley se centraban en seis puntos clave de la reforma fiscal del Gobierno de la Libertad Avanza (LLA):
- Movilidad jubilatoria: el decidido rechazo de la mayoría de los bloques opositores dialoguistas que no quieren pagar el costo político de una baja en las jubilaciones tiró para atrás la medida. Continuará la fórmula que determinaba los haberes jubilatorios por un índice que surge de sumar 50 % del aumento trimestral de la recaudación de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y 50 % de la variación de los salarios.
- Blanqueo de capitales: se trataba de la ley de blanqueo más generosa y amplia de la que se tenga memoria. Permitía que nadie debiera dar cuenta del origen de los fondos, por lo que muchos legisladores llamaron la atención sobre el peligro de la llegada de dinero proveniente del narcotráfico entre otros. Sin embargo, el principal escollo fue la disputa por la coparticipación de esos recursos. Las provincias reclamaron que parte de lo recaudado por el blanqueo fuera a las arcas federales. Por el momento no será aplicado.
- Moratoria: se establecía nuevo régimen de regularización de obligaciones tributarias, aduaneras y de la seguridad social. La salida de este capítulo sólo se explica porque forma parte del conjunto de leyes recaudatorias y no sería raro que en breve se vuelva a discutir.
- Bienes personales: se disponía el cambio del mínimo no imponible de 100 millones de pesos a 350 millones de pesos, cuando en la actualidad es de 27 millones de pesos.
- Impuesto a las Ganancias: este ítem no estaba incluido en la ley Bases y fue enviado como un proyecto aparte por el gobierno. Se trata de dar marcha atrás con la ley Massa que elevó el mínimo no imposible del impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría a montos lo suficientemente altos como para que afecten sólo a las capas gerenciales de las empresas con lo que dejó afuera a 800.000 personas del pago. En su momento, el propio Milei votó a favor de que se lleve a cabo esta medida. Por el momento, no será vuelto a imponer, lo que algunos gobernadores veían con buenos ojos ya que es un impuesto coparticipable.
- Retenciones: la nueva ley subía el impuesto a todas las economías regionales y a la exportación de bienes industriales hasta el 15 %. Fue lo más criticado por los gobernadores y por las asociaciones empresariales.



