La filial Bahía Blanca de Cruz Roja estuvo a cargo de la cobertura sanitaria de la competencia, con voluntarios y equipamiento especializado, en el marco de una agenda que también incluye capacitaciones y nuevos vínculos con instituciones de la ciudad.
La carrera 8K de la Universidad Nacional del Sur (UNS) volvió a reunir a cientos de participantes en el Campus de Palihue el pasado domingo 27 de septiembre y tuvo, además de la competencia deportiva, un operativo destinado a atender posibles emergencias durante la jornada. En ese dispositivo participó la filial Bahía Blanca de Cruz Roja Argentina, que desplegó 14 voluntarios para realizar la cobertura sanitaria.
La institución dispuso diferentes puestos a lo largo del circuito, un móvil, diez equipos de primeros auxilios y un desfibrilador externo automático (DEA), destinado a intervenir ante una eventual emergencia cardíaca. La presencia de este equipamiento forma parte de los recursos que Cruz Roja incorpora en la cobertura de eventos masivos.
En ese sentido Luis Contreras, presidente de la Comisión Directiva de la filial de Bahía Blanca en diálogo con Más Industrias, aseguró que “durante la jornada, los voluntarios estuvieron preparados para atender situaciones como golpes de calor, deshidratación, malestares o lesiones menores y, cuando fuera necesario, colaborar con la atención y el traslado hacia una ambulancia”.

La participación en la competencia organizada por la UNS constituye, además, un ejemplo de una modalidad de trabajo que la filial viene profundizando: “la articulación con instituciones para acercar herramientas de prevención y respuesta ante emergencias“, indicó Contreras.
Capacitación en distintos ámbitos
Más allá de las coberturas sanitarias, Cruz Roja viene desarrollando una agenda de capacitaciones destinada a diferentes sectores de la comunidad.
Uno de los ejes está puesto en los jardines de infantes. “Allí la propuesta apunta a brindar herramientas concretas para las situaciones que pueden presentarse cotidianamente con niños pequeños, con contenidos vinculados con RCP, primeros auxilios y liberación de las vías respiratorias”, dijo.
La iniciativa busca adaptar la capacitación a las necesidades de cada ámbito. En el caso de los jardines, por ejemplo, se trabaja también sobre evacuación y organización ante una emergencia.
La misma lógica se aplica en otros espacios tales como el servicio penitenciario local, donde la filial participó de un simulacro de incendio, además de avanzar en propuestas de capacitación destinadas tanto a personas alojadas como al personal que trabaja en el establecimiento.
La articulación también alcanza a organismos vinculados con la respuesta ante emergencias, como Defensa Civil, y a distintos eventos que requieren dispositivos preventivos.
Una red de trabajo
“El objetivo es que la preparación no comience cuando ocurre una emergencia, sino mucho antes. Por eso, desde Cruz Roja buscamos ampliar el alcance de las capacitaciones y generar acuerdos con instituciones y empresas que puedan acompañar y sostener estas iniciativas”, aseguró Contreras.
En esa línea, la filial continuará trabajando junto a la UNS, ya que según adelantó Luis, próximamente tendrá presencia en la exposición de carreras de la Universidad, donde contará con un stand para mostrar sus actividades y acercar información sobre el voluntariado.
Así, Cruz Roja filial Bahía Blanca continúa trabajando en una agenda que combina asistencia, prevención, capacitación y articulación institucional. Una tarea que tiene como punto de partida el voluntariado y que busca extender los conocimientos básicos para actuar ante una emergencia a cada vez más espacios de la comunidad.



