El gigante inmobiliario del país asiático suspendió sus acciones en la bolsa de Hong Kong, luego de una fuerte caída en sus acciones.
El endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande suspendió hoy de nuevo la cotización de sus acciones en la Bolsa de Hong Kong, tras conocerse informaciones que apuntan a que su fundador y presidente, Hui Ka-yan, se encuentra bajo arresto domiciliario.
En un breve comunicado emitido esta mañana, Evergrande indicó que la negociación de sus títulos quedaría congelada a partir de las 09:00 (hora local), aunque no especificó los motivos.
También tomaron la misma decisión su filial de gestión inmobiliaria, Evergrande Property Services, y la dedicada a la fabricación de vehículos eléctricos, Evergrande New Energy Vehicle, ambas cotizadas en el mismo mercado que su matriz.
Evergrande es el desarrollador más endeudado del mundo, con más de 300.000 millones de dólares en pasivos totales, y ha estado atravesando una crisis de liquidez sin precedentes en el sector inmobiliario de China, que representa aproximadamente una cuarta parte de la economía del país.
Las acciones de Evergrande, que en agosto presentó una solicitud de quiebra en Estados Unidos y esta semana anunció que no puede emitir nueva deuda tras aplazar en varias ocasiones sus reuniones con los acreedores que deben aprobar su plan de reestructuración, se desplomaron hoy un 18,98 % en la Bolsa de Hong Kong, generando aún más dudas entre los analistas, quienes creen que la empresa podría entrar pronto en un proceso de liquidación.
Según cuentas dadas a conocer este verano por la compañía, sus pérdidas netas ascienden al equivalente de más de 80.000 millones de euros (unos 84.000 millones de dólares) desde principios de 2021 hasta mediados del presente ejercicio.
Apoyo estatal
Al cierre de junio, Evergrande presentaba un pasivo total de 2,39 billones de yuanes, lo que equivales a unos 326.869 millones de dólares.
La posición financiera de muchas inmobiliarias chinas empeoró después de que, en agosto de 2020, Beijing anunciase restricciones al acceso a financiación bancaria a las promotoras que, como Evergrande, habían acumulado un alto nivel de deuda apoyando durante años su crecimiento en agresivas políticas de apalancamiento.
En los últimos meses, ante la crisis en el sector, China ha cambiado su tono y ha anunciado diversas medidas de apoyo, con los bancos estatales abriendo asimismo líneas de crédito multimillonarias a diversas promotoras.
Sin embargo, la detención de su director y de varios miembros importantes por parte del gobierno chino, hace suponer que ese respaldo está llegando a su final, y la liquidación de la empresa es inminente.



