En Argentina se desechan anualmente 150 mil toneladas de cubiertas de las cuales un alto porcentaje posee un destino inadecuado, como puede ser la incineración o focos de contaminación que provocan la proliferación de roedores y de mosquitos vectores del dengue. Un neumático puede tardar más de 600 años en degradarse en la tierra.
Desde el INTI (Instituto nacional de Tecnología Industrial), se analizó el impacto de los desechos de neumáticos, para brindar soluciones efectivas a la comunidad y agregar valor a los residuos. En esta dirección, el Instituto creó una Comisión Permanente de Trabajo de Reciclado de Neumáticos (coordinada por el centro de Caucho e integrada por fabricantes, importadores, reconstructores, cámaras empresarias y organismos públicos) e impulsó el desarrollo de la planta de reciclado de cubiertas Regomax.

[su_note note_color=”#e3e3e3″]Las cubiertas de los autos, que pesan alrededor de siete kilos, se transportan con una cinta hacia una trituradora que la reduce a trozos de cinco a diez milímetros. En la actualidad la producción de Regomax a partir de los neumáticos usados se compone de un 95% de gránulos de caucho que se utilizan como piso para las canchas de pasto sintético y el resto polvo de caucho como insumo para la industria del sector. En 2018 la planta comenzó a tener rentabilidad, reciclando aproximadamente 12 mil toneladas de neumáticos al año.[/su_note]

“A partir de la necesidad de reciclar los neumáticos, en una primera instancia el INTI impulsó el proyecto de la planta. Hoy recibimos su apoyo técnico, respaldo y validación de nuestros procesos, por ejemplo, ante organismos como la OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible), demostrando la aptitud de los procesos y la tecnología que usamos”, sintetiza Daniel Rodríguez, gerente de la planta Regomax.
FUNCIONAMIENTO DE LA PLANTA
Consta de una trituración primaria y una secundaria de los neumáticos, incluyendo la separación de la parte metálica y de la parte textil. Las cubiertas ingresan a la planta y en la primera fase del proceso se les extrae el cordón de alambre del talón (anillo de acero) antes de ingresar a la trituración primaria. Luego se reduce su tamaño a trozos más pequeños, de aproximadamente 10 x 10 cm.
La trituración se lleva a cabo en molinos que están formados por dos rodillos, que poseen ranuras con bordes afilados que rompen el caucho vulcanizado, incluyendo los restos metálicos y la parte textil. Estos trozos son transportados al triturador secundario o granulador que consiste en una prensa extrusora con cribas y cinco etapas de separación magnéticas para recuperar el acero restante. En cada etapa, se separa el material textil por diferencia de densidad. Finalmente, el molido de caucho se clasifica según la granulometría para ser embolsado según su tamaño.

Desde sus orígenes, el INTI tuvo la particularidad de integrar a cámaras e industrias en el esquema de conducción de sus centros para asegurar que las actividades que se desarrollaran estuvieran conectadas a las necesidades y demandas concretas del ám
bito industrial. A su vez, la vinculación de las empresas a los centros, ha tenido por objeto facilitar el desarrollo de innovaciones que, por su envergadura, escapen a las posibilidades de una sola empresa.
Con profesionales altamente especializados y laboratorios provistos de instrumental y equipamiento adecuado (en algunos casos, único en la región) sus capacidades actuales abarcan a casi todas las áreas de la industria.
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