La Compañía Argentina de Merchandising (CAMSA), proveedora de grandes marcas como Arcor, PepsiCo, Quilmes y Grupo Peñaflor, solicitó la apertura de un concurso preventivo tras acumular deudas por $13.029 millones, frente a activos declarados por $5.383 millones.
La fabricante de exhibidores, estanterías y mobiliario comercial también registra 427 cheques rechazados por $2.447 millones, en una crisis financiera que pone en incertidumbre la continuidad de sus operaciones y los puestos de trabajo de 185 empleados en su planta de La Tablada.
La empresa atribuyó el deterioro de su situación a una combinación de factores vinculados la caída de la demanda, la llegada de mobiliario desde Asia a precios inferiores a los costos de producción nacionales y las dificultades para acceder al crédito.
En julio, los trabajadores ya habían denunciado atrasos salariales e incumplimientos en el pago del aguinaldo. El conflicto motivó la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
CAMSA integra Libson Group, conglomerado empresario que también quedó vinculado al cierre de la fábrica de electrodomésticos Neba, en Catamarca. La planta dejó de funcionar en febrero y la medida afectó a 56 trabajadores, luego de otras 34 desvinculaciones.
Según el INDEC, la producción industrial cayó 3,2% interanual en agosto y acumuló una contracción de 2,7% durante los primeros ocho meses de 2026. La combinación de menores pedidos, competencia importada y restricciones financieras profundiza la presión sobre las empresas nacionales, especialmente aquellas con estructuras productivas y plantillas numerosas.



