Debido al exponencial aumento de casos que registró Bahía Blanca en los últimos días, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires decidió que a partir de hoy, la ciudad vuelva a la fase 3.
Desde el Municipio informaron que la ciudad de Bahía pasa de fase 4 a 3 durante una semana. Esta decisión se tomó luego de una videoconferencia entre el intendente Héctor Gay y el jefe de Gabinete provincial Carlos Bianco, según informó el secretario municipal Pablo Romera.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]Durante este nuevo período conocido como “fase 3”, no se podrán ejercer las actividades de servicios de peluquería y estética, servicio doméstico, obra privada de construcción, venta al por menor de textiles, indumentaria, calzado y juguetes con ingreso de clientes, actividades religiosas y las salidas de esparcimiento. La venta online seguirá funcionando normalmente.[/su_note]
A su vez, se acordó la implementación de distintos programas sanitarios de prevención y testeo que se realizarán de manera conjunta entre el Municipio, Región Sanitaria y el Hospital Penna. Esto se da luego del pico de casos positivos que viene registrando la ciudad en los últimos días, que son 248 en total. 141 están activos, 99 recuperados y 8 fallecidos.
El pase de fase 4 a 3 significa un nuevo retroceso para la economía de la ciudad, que venía siendo azotada desde el comienzo de la pandemia en el pasado mes de marzo. Respecto a los aguinaldos, la mayoría de los comercios no lo pagaron y en muchos casos puntuales tampoco llegaron los ATP (Asistencia al Trabajo y la Producción) impulsados por el Gobierno Nacional.
“A nosotros nos toma con una vulnerabilidad económica muy grande, muy diferente a otros países como EE.UU. que pudo recuperar 8 millones de puestos de trabajo en meses. A nosotros nos va a llevar unos 7 años volver a tener el PBI que teníamos”, señaló Mariano Grinman, secretario de la Cámara Argentina de Comercio.
Agregó además que si bien la ayuda del Gobierno está, en algunos casos llega tarde: “Algunos comercios aún no han cobrado el ATP de mayo y junio. Si bien el Gobierno tomó medidas rápidas, la burocracia de siempre demoró la llegada de ayuda y eso es un problema porque los comercios la necesitan para pagar sueldos. Va a haber un enorme desempleo, hay estudios que prevén 850 mil puestos de trabajos perdidos”.



