El pacto aprobado por Europa definió reglas de comercio que impactarán directamente en la actividad empresarial argentina. Las principales agrupaciones empresariales destacaron que el tratado generará empleo de calidad y mayor competitividad.
En el marco del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), cuya firma está prevista para el próximo 17 de enero en Asunción del Paraguay, Argentina se posiciona como un nodo clave para los negocios y las inversiones. Dicho tratado podría comenzar a regir hacia fines del 2026, luego de la etapa de aprobaciones parlamentarias.
En ese contexto, el tratado se estructuró sobre tres pilares —comercial, político y cooperación— y fijó compromisos amplios que alcanzan al comercio exterior, al marco regulatorio y a las relaciones económicas entre ambas regiones. En caso de concretarse, se podría crear la zona de libre comercio más grande del mundo con más de 720 millones de consumidores potenciales.
Beneficios del acuerdo
Según los informes del Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales (Inai), de la consultora Abeceb y de la propia UE, los principales impactos se ordenaron en los siguientes ejes:
1. Acceso preferencial al mercado europeo: Argentina y el Mercosur obtienen ventajas comerciales con la UE, eliminando aranceles para el 92% de sus exportaciones y otorgando preferencias para otro 7,5%, beneficiando al 99% de las exportaciones agrícolas y nivelando la competitividad con otros países.
2. Eliminación y reducción de aranceles sobre productos clave: La UE eliminará de inmediato aranceles para productos como soja, frutas, frutos secos, legumbres, aceites y pesca, mientras que otros bienes tendrán desgravación gradual en 4 a 10 años, incluyendo vinos, biodiesel, golosinas y alimentos procesados.
3. Cuotas arancelarias para productos sensibles: Se establecen cupos para carne, arroz, maíz, miel, lácteos, etanol y ovoproductos, asignados al Mercosur en su conjunto, con reglas para el primer país que ratifique el acuerdo.
4. Cambios en los derechos de exportación (DEX): A partir del tercer año, Argentina reducirá retenciones a la mayoría de los productos hacia la UE, con excepciones como soja, hidrocarburos y papel; el complejo sojero tendrá topes progresivos del 18% al 14% en diez años.
5. Previsibilidad sanitaria y fitosanitaria: Se establecen reglas claras para auditorías, evaluaciones y habilitaciones, con criterios científicos, mecanismos bilaterales de consulta y diálogos técnicos en biotecnología, sanidad animal e inocuidad alimentaria.
6. Limitación de instrumentos discrecionales de comercio exterior: El acuerdo prohíbe restricciones cuantitativas y limita licencias de importación y exportación, reduciendo la aplicación discrecional de medidas comerciales.
7. Alineamiento regulatorio e institucional: Se incorporan normas sobre facilitación del comercio, aduanas, servicios, compras públicas y propiedad intelectual, otorgando previsibilidad al funcionamiento económico del Mercosur.
8. Condiciones para comercio e inversiones: El acuerdo representa una señal institucional para empresas, liberalizando cerca del 90% del comercio bilateral con plazos escalonados que protegen sectores sensibles.
Respaldo del sector empresarial
En un comunicado, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) calificó como un “paso muy importante” el significativo avance en la aprobación del acuerdo.
“AEA evalúa muy positivamente el significativo avance registrado en la aprobación del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea”, dijeron en un breve comunicado.
La entidad, que congrega a los dueños de las principales empresas argentinas, dijo que “la celebración de este tipo de convenios comerciales y de inversiones permitirá el acceso a nuevos mercados bajo criterios de reciprocidad”. Remarcó, en tanto, que “asegurando resultados equilibrados”, el proceso tendrá un “efecto positivo en el desarrollo económico y social”.



