El Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta estará ubicado en Neuquén, y en él proyectan formar 2400 operarios sólo durante el primer año de funcionamiento.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, inauguró el Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta en Neuquén, en el corazón del yacimiento petrolífero. “No hay crecimiento de Vaca Muerta sin eduación”, aseguró el directivo.
El acto se realizó en el Polo Tecnológico de la ciudad de Neuquén y contó con la presencia de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, los gobernadores de Neuquén y Río Negro, autoridades municipales, representantes sindicales y directivos de empresas del sector.
Durante su discurso, Marín subrayó que el desarrollo del principal reservorio no convencional del país requiere capital humano capacitado. “No hay crecimiento si no hay educación. No hay crecimiento si nosotros no trabajamos para darle oportunidades a todas las personas”, afirmó.
El ejecutivo también puso el foco en la seguridad laboral, uno de los ejes del nuevo instituto. “No hay curita que justifique un metro cúbico de petróleo producido ni un litro de nafta refinado. Por eso necesitamos capacitar a todos los que trabajen en Vaca Muerta”, remarcó.
El Instituto Vaca Muerta es el segundo proyecto colaborativo impulsado por el sector energético, después de VMOS, la iniciativa destinada a ampliar la infraestructura de evacuación de petróleo desde la cuenca neuquina.
Según explicó Marín, el nuevo centro fue financiado por empresas del sector. “Acá invertimos entre los privados. Se terminó eso de esperar que el Estado invierta por nosotros. Lo hicimos entre todos”, señaló.
Alta demanda académica
El edificio del instituto cuenta con 2.625 metros cuadrados e incluye cuatro salas de simuladores, laboratorios de química aplicada y automatización, talleres mecánico y eléctrico, ocho aulas y un auditorio con capacidad para 100 personas.
La oferta académica contempla siete trayectos formativos vinculados al segmento upstream de la industria: perforación, fractura hidráulica, instrumentación, producción, mantenimiento mecánico, mantenimiento eléctrico y seguridad operativa en yacimientos.
Cada curso tendrá una duración de cuatro meses. Uno de los elementos más destacados del proyecto es el “pozo escuela” ubicado en Río Neuquén, donde los estudiantes podrán realizar prácticas en condiciones operativas reales. Se trata del único de su tipo en el país y uno de los pocos en América Latina.
El interés por la iniciativa superó las expectativas iniciales. Ya se inscribieron más de 17.000 personas, mientras que la capacidad anual del instituto permitirá capacitar entre 2.000 y 3.000 trabajadores. Con esta iniciativa, la industria energética busca acelerar la formación de técnicos especializados para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta, considerado uno de los motores potenciales de exportaciones y desarrollo económico para la Argentina en las próximas década.



