Había intentado establecerse sin éxito en el país, tras lo cual decidió marcharse en 2020. Ahora, retorna para enfrentar a Rappi y PedidosYa.
Uber Eats anunció su retorno a la Argentina luego de haberse retirado en octubre de 2020. En aquel momento, la empresa dejó el país (y también Colombia) como parte de una reestructuración global para enfocarse en mercados de mayor escala. Su primera incursión, que comenzó a fines de 2018 en Mendoza y luego se extendió a Buenos Aires y Córdoba, no logró alcanzar la penetración de sus competidores, a pesar de contar con más de 2.000 restaurantes asociados.
Hoy, la situación es diferente. El negocio del delivery creció significativamente tanto en Argentina como en la región, con un incremento notable en el número de consumidores y repartidores. En este nuevo intento, Uber Eats deberá reforzar la competencia contra Rappi y PedidosYa, quienes consolidaron su presencia nacional en los últimos años, además de enfrentar la incursión incipiente de Mercado Libre en el rubro.
La oferta de delivery se suma a la aplicación de traslado
A nivel mundial, Uber Eats es un jugador de peso: nació en 2014 en California y hoy opera en más de 11.000 ciudades de 30 países, con 95 millones de usuarios activos y 1,5 millones de comercios adheridos.
En Argentina, la empresa busca aprovechar su sólida base en el negocio de viajes compartidos, el cual nunca dejó de funcionar y facilitó traslados a más de 10 millones de personas desde su lanzamiento. Según voceros de la compañía, el objetivo en este décimo año de presencia en el país es convertirse en la única plataforma que combine movilidad a gran escala con una oferta integral de delivery.
Actualmente, el ecosistema de Uber en Argentina cuenta con más de 45.000 conductores de moto y 17.000 taxistas activos por mes, una estructura que servirá de soporte para este nuevo despliegue de Uber Eats. Esta vuelta marca un hito tras la salida de otros competidores en años anteriores, como fue el caso de la española Glovo en 2018.



