Gracias a una vieja tecnología recuperada, China se propuso generar energía nuclear con un material mucho más abundante, más eficiente, y que no genera residuos contaminantes.
La energía nuclear siempre está en el centro del debate cuando se habla de cambios en la forma de producir energía, buscando fuentes renovables. Algunos países, como Alemania y España, directamente han elegido cerrar sus centrales nucleares, o poner un plazo mínimo para que ya no quede ninguna en funcionamiento. Para otros, jugarán un rol clave en el futuro, ya que las consideran mucho mejores opciones que las central que operan con combustibles fósiles. Estados Unidos, Francia o India son algunos de los estados que eligen seguir apostando por la energía nuclear.
En esa dirección, China fue más lejos aún y ya ideó una manera de crear energía nuclear sin depender del uranio, el escaso y peligroso material a partir del club generan electricidad la mayoría de las centrales nucleares. Para ello, ha dado luz verde a la construcción de una planta nuclear que utilizará torio -un metal blando-, en lugar de uranio, como combustible principal. Este importante paso podría marcar un punto de inflexión en la industria nuclear y ofrecer una solución más segura y sostenible para satisfacer las crecientes necesidades energéticas del país, y del mundo, ya que el torio es un recurso que abunda en grandes cantidades en la naturaleza.
El reactor estará “alimentado” con sal fundida (MSR) de torio. Además, estará ubicado en la ciudad de Wuwei, en el desierto de Gobi, en la provincia de Gansu, y es operado por el Instituto de Física Aplicada de Shanghai de la Academia de Ciencias de China. La particularidad de que se encuentre en una zona desértica es que no necesita agua para funcionar, a diferencia de las centrales nucleares convencionales.
El permiso, emitido por la Administración Nacional de Seguridad Nuclear hace dos meses, permite que el Instituto de Shanghái trabaje con el reactor durante 10 años. En él se especifica que el Instituto de Shanghái es responsable de la seguridad del reactor y debe cumplir con todas las leyes, reglamentos y normas técnicas pertinentes.
Los MSR de torio son un tipo de tecnología nuclear avanzada que utiliza combustibles líquidos, normalmente sales fundidas, como combustible y como refrigerante. Ofrecen varias ventajas potenciales sobre los reactores de uranio tradicionales, entre las que destacan una mayor seguridad, menos desechos y una mayor eficiencia del combustible.
Ventajas del torio
El torio, un elemento químico que presenta numerosas ventajas sobre su contraparte tradicional, el uranio: existen mayores reservas, no necesita ser enriquecido, genera menos residuos, menos elementos transuránicos en ellos y proporciona márgenes de seguridad adicionales en la mayoría de tipos de reactores.
“Todo el torio extraído es potencialmente utilizable en un reactor, a diferencia del uranio natural, del cual solamente se puede usar 0,7%. El punto fusión del torio es 3350°C, mientras que el uranio es de 2850°C, por lo que es más seguro en caso de accidente”, aclaran especialistas.
Se estima que hay entre tres y cuatro veces mayores reservas de torio que de uranio, lo que unido a su mayor grado de aprovechamiento podría servir para cubrir la necesidad de toda la humanidad durante muchos siglos, quizás milenios. Además, no puede mantener una reacción nuclear en cadena sin un iniciador, lo que reduce significativamente el riesgo de fusiones nucleares incontroladas y la proliferación de armas nucleares.
Además de ser más seguro, el torio también es más eficiente en términos de utilización de combustible. Se estima que un kilogramo de torio puede producir más energía que una tonelada de uranio. Esta mayor eficiencia podría conducir a una reducción en los costos de producción de electricidad y una mayor disponibilidad de energía para el desarrollo y el bienestar de la sociedad.
Otro aspecto destacado del uso de torio es su capacidad para reducir significativamente la generación de residuos nucleares de larga vida. A diferencia de los desechos de uranio, los desechos de torio tienen una vida media mucho más corta y su radiactividad disminuye rápidamente, lo que facilita su gestión y almacenamiento seguro.
La planta nuclear china alimentada por torio tiene el potencial de suministrar energía al país durante miles de años. Se estima que las reservas de torio en China son más de 20 veces superiores a las de uranio, lo que brinda una fuente de energía prácticamente inagotable.
Que el gigante asiático haya optado por seguir este camino, valiéndose de estudios que datan de la década el ’60, habla por un lado de la importancia de la investigación científica y el valor que tiene su promoción, ya que una investigación que no haya arrojado resultados inmediatos puede proveer de grandes avances en el futuro, y por el otro, del papel que está jugando en la transición energética China y la necesidad de que otros países aceleren estos procesos e imiten algunas de sus medidas.
En resumen, China ha dado un paso significativo al aprobar la construcción de una planta nuclear que utilizará torio como combustible. Esta decisión resalta las numerosas ventajas del torio sobre el uranio en términos de seguridad, eficiencia y generación de residuos. Con la construcción de esta planta pionera, China lidera el camino hacia un futuro energético más sostenible y se posiciona como un referente en la industria nuclear a nivel mundial.



