La empresa, radicada en General Acha, se avocará a la producción de resina, especialmente CBD, el componente principal de la planta, el cual no es psicoactivo y se utiliza para tratar múltiples dolencias.
Una empresa de General Acha, Pampa Sativa, será la primera firma privada en producir cannabis medicinal y cáñamo industrial en La Pampa. La compañía comenzará a procesar aceite cannábico en La Rioja, gracias a un equipo de profesionales interdisciplinario dedicado a la investigación y desarrollo de cultivo, que se encuadra bajo la normativa de las leyes 27.350 y 26.669.
De acuerdo a lo informado desde la empresa, con el objetivo de poder avanzar en el desarrollo de un proyecto que pueda brindar accesibilidad a la salud y fuentes de empleo genuinas, comenzaron los contactos con la Municipalidad de General Acha y el Concejo Deliberante para trabajar en conjunto y avanzar en esta nueva y creciente industria. Esto incluirá a productores e instituciones intermedias que estén interesados en mejorar la calidad de vida de las personas de manera profesional. La idea es extender la superficie cultivada en un predio de esta localidad, señalaron.
En Argentina ha habido un crecimiento exponencial del mercado de cannabis, sobre todo en los últimos años. A partir de 2017, con la aprobación de la ley que permite el uso con fines medicinales y la apertura del mercado que generó, y luego en 2021 con la creación del Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN) para que los usuarios y consumidores puedan portar libremente el producto.
El objetivo principal de Pampa Sativa es la producción de resina, especialmente CBD, el componente principal de la planta, no psicoactivo, con múltiples aplicaciones e impactos positivos en la calidad de la vida humana y animal proporcionando alivio a las personas que padecen enfermedades crónicas, como el dolor crónico, las convulsiones, la esclerosis múltiple, el cáncer y el VIH/SIDA. Los productos de cannabis pueden reducir la intensidad del dolor, disminuir los espasmos musculares, controlar las náuseas y estimular el apetito, lo que puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes. “Asimismo, nos centramos en la investigación y el desarrollo de variedades con un alto contenido de CBD y bajo THC”, señaló la firma achense.
El proyecto tendrá su impacto socioeconómico con la creación de empleo local y regional, ya que esta industria del cannabis medicinal genera muchas fuentes de trabajo en la zona, desde la producción y el cultivo de la planta hasta la investigación, el desarrollo y la distribución de productos. Esto también va a contribuir al crecimiento económico de la localidad, indicaron sus impulsores.
Agregaron que, además, el cultivo del cannabis medicinal de manera sostenible va a reducir la presión sobre los recursos naturales, ya que algunos métodos de cultivo en interiores requieren menos agua y no dependen de pesticidas y fertilizantes químicos.



