La fábrica de maquinaria agrícola Pauny atraviesa una crisis financiera y productiva que pone en riesgo la continuidad de sus operaciones. Suspendió temporalmente las actividades en su planta de Las Varillas, Córdoba, mientras negocia con acreedores y busca inversores para recuperar la producción.
Según los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), entre el 13 y el 23 de octubre acumuló 146 cheques rechazados por falta de fondos, por un total de $1.028,4 millones. Además, registraba deudas financieras por $30.817 millones a agosto de 2026.
El principal acreedor es el Banco Nación, con $21.587,9 millones, cerca del 70% del total. Le siguen el Banco de Córdoba, con $4.233,9 millones; BBVA, con $3.210,6 millones; y el Banco Provincia, con $1.486,4 millones.
La crisis también impacta en los trabajadores, ya que la empresa adeuda la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre, además de obligaciones vinculadas con aportes jubilatorios y obra social.
La dirección dispensó al personal de concurrir a la fábrica entre el 28 y el 30 de octubre, con regreso previsto para el lunes 2 de noviembre. Sin embargo, los delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) rechazaron la medida y convocaron a los operarios a presentarse para sostener el reclamo salarial. El gremio solicitó una audiencia urgente ante la Secretaría de Trabajo de Córdoba.
En paralelo, la empresa busca nuevos inversores que aporten capital para normalizar la actividad. Durante octubre, los concesionarios adquirieron 60 tractores para ayudar a sostener la producción, aunque Pauny no habría cumplido con la totalidad de las entregas en los plazos acordados.
La firma nació en 2002, tras la quiebra de Zanello, y logró recuperar la fabricación de maquinaria agrícola con participación de trabajadores, exdirectivos y concesionarios. En sus mejores años llegó a producir alrededor de 2.000 tractores anuales.



