Las dos principales automotrices japonesas avanzan en un acuerdo que podría transformar el sector. Las negociaciones buscan superar desafíos actuales que el comercio global plantea y aumentar su competitividad. Cómo afecta a la Argentina.
La industria automotriz atraviesa una etapa de cambios significativos, marcada por la transición hacia vehículos eléctricos, nuevas tecnologías y una competencia cada vez más intensa. En este contexto, Nissan Motor Corporation y Honda Motor Company iniciaron conversaciones para fusionarse, con el objetivo de consolidar su posición en el mercado global y adaptarse a las demandas del futuro.
Esta posible fusión también involucra a Mitsubishi Motors, una compañía menor dentro de la alianza con Nissan que podría desempeñar un papel clave en la integración de recursos y tecnologías. De concretarse, esta alianza no solo impactaría en Japón, sino también en mercados internacionales, donde los fabricantes enfrentan retos como la presión por reducir emisiones y los cambios en las preferencias de los consumidores.
Las noticias de una posible fusión surgieron a principios de este mes, con informes no confirmados que indicaban que las conversaciones sobre una colaboración más estrecha habían sido impulsadas en parte por las aspiraciones del fabricante de iPhone de Taiwán, Foxconn, de asociarse con Nissan, que tiene una alianza con Renault S.A. de Francia y Mitsubishi.
Una fusión podría resultar en un coloso valorado en más de 50.000 millones de dólares basado en la capitalización de mercado de los tres fabricantes de automóviles. Juntos, Honda y la alianza de Nissan con Renault S.A. de Francia y el fabricante de automóviles más pequeño, Mitsubishi Motors Corp., ganarían escala para competir con Toyota Motor Corp. y con Volkswagen AG de Alemania. Toyota tiene asociaciones tecnológicas con Mazda Motor Corp. y Subaru Corp. de Japón.
Incluso después de una fusión, Toyota, que lanzó 11,5 millones de vehículos en 2023, seguiría siendo el principal fabricante de automóviles japonés. Si se unen, las tres compañías más pequeñas fabricarían alrededor de 8 millones de vehículos. En 2023, Honda fabricó 4 millones y Nissan produjo 3,4 millones. Mitsubishi Motors hizo poco más de 1 millón.
La situación en Argentina
Honda no fabrica autos en Argentina desde 2020, cuando la planta de Campana dejó de producir el SUV Honda HR-V que abastecía el mercado local y el brasileño.
Desde entonces, la marca nipona sólo fabrica y ensambla motocicletas también para ambos mercados. Recientemente, anunció una inversión de 15,4 millones de dólares que fue destinada a incorporar nuevas máquinas para producir piezas de plástico inyectado y un novedoso sistema de almacenamiento de partes en torres verticales inteligentes. Honda Argentina produce actualmente los paragolpes plásticos del modelo Honda City que se fabrican en Brasil.
En el mercado automotriz, la marca importa modelos desde Brasil, México, Estados Unidos y Tailandia, comercializando los SUV HR-Z, ZR-V y CR-V en versión naftera e híbrida, y también los automóviles Civic Híbrido y Accord híbrido que llegará al mercado en 2025.
Nissan, por su parte, es socio industrial de Renault en la planta de Santa Isabel, Córdoba, donde produce su pick-up de una tonelada Nissan Frontier y le fabrica a la marca francesa su producto equivalente Alaskan. Actualmente, importa desde México los modelos Versa y Sentra, desde Brasil el Kicks y desde Japón los Nissan Leaf y X-Trail.
El próximo proyecto en Argentina debería ser la fabricación de una pick-up compacta en Córdoba, aunque con un esquema industrial opuesto al actual ya que ese vehículo debería ser un derivado de la Renault Niágara Concept que se fabricará desde 2026. Sin embargo, aunque Renault ya anunció su inversión para este modelo, Nissan no emitió comunicación oficial alguna luego del anticipo de 2023, cuando se informó que producirían una camioneta de media tonelada para Brasil y Argentina.
La capacidad libre de la planta de Honda en Campana y una eventual separación de los proyectos industriales de Nissan y Renault en Córdoba podría generar un cambio de localización de la producción de Frontier de Córdoba a Campana, especialmente si Renault, una vez que haya iniciado la producción de Niágara, decide finalizar el ciclo de vida de Alaskan, que actualmente es la pick-up con menor participación de mercado en su segmento en Argentina.



