Gigante del agro le compró a Molinos parte de su histórica planta de Rosario y prepara una inversión de USD 100 millones

La industria aceitera argentina suma un nuevo movimiento de relevancia. Eliantus, compañía vinculada a Grupo Elementa, asumirá el control del acopio, la molienda y la refinación de oleaginosas en el complejo Santa Clara, ubicado en Rosario, históricas instalaciones de la firma que pertenece a la familia Pérez Companc.

El traspaso no implica la salida de Molinos del establecimiento ni del negocio de aceites. La compañía continuará operando dentro del predio y conservará la planta de envasado, junto con marcas como Cocinero, Lira, Minerva e Ideal. De esta manera, las instalaciones ubicadas en la zona sur de la ciudad santafesina tendrán a partir de la transferencia dos operadores con funciones diferenciadas dentro de la cadena productiva.

Eliantus quedará a cargo de las etapas vinculadas con el almacenamiento de materias primas, la molienda y el refinamiento. Molinos, en tanto, seguirá concentrada en el envasado y la comercialización de los productos terminados, tanto en el mercado argentino como en el exterior.

Una inversión de 100 millones de dólares para ampliar la capacidad

Uno de los principales puntos de la operación es el plan de inversiones anunciado por el grupo comprador. Eliantus prevé destinar 100 millones de dólares a la puesta en valor y reactivación de las instalaciones industriales de Santa Clara.

El objetivo es incrementar de manera significativa la capacidad de procesamiento. Una vez completado el proyecto, la planta podría alcanzar una capacidad de molienda de hasta 465.000 toneladas de oleaginosas por año, mientras que la refinería tendría capacidad para procesar unas 170.000 toneladas anuales de aceites.

Para Grupo Elementa, la adquisición representa además un salto importante en su escala industrial, ya que permitirá multiplicar aproximadamente por cuatro su capacidad actual. La ubicación del complejo, dentro de uno de los principales corredores agroindustriales del país, constituye otro de los factores estratégicos de la operación.

La puesta en marcha de las instalaciones está prevista para noviembre. Durante la etapa de obras, el proyecto contempla generar más de 120 empleos directos e indirectos mediante la participación de empresas contratistas de la región. Una vez que la planta alcance su funcionamiento previsto, se proyecta mantener entre 60 y 65 puestos de trabajo directos y calificados, además del empleo generado por proveedores y servicios asociados.

Un acuerdo que mantiene integrada la cadena aceitera

La operación fue diseñada para preservar el vínculo entre las distintas etapas del proceso industrial. Por eso, junto con la transferencia de los activos, Molinos y Eliantus establecieron contratos de largo plazo para garantizar la continuidad de las operaciones.

El esquema contempla servicios de molienda de girasol, abastecimiento de aceite crudo y refinación de aceites de girasol y soja. Así, la materia prima será procesada en las instalaciones que quedarán bajo control de Eliantus y posteriormente el producto podrá ser recibido por Molinos para su envasado y comercialización.

Desde la perspectiva de Molinos, el acuerdo permite desprenderse de activos considerados no estratégicos para su negocio de alimentos y marcas de consumo masivo, al mismo tiempo que asegura el abastecimiento necesario para sostener su producción de aceites.

La decisión forma parte de un proceso de reorganización que la compañía viene llevando adelante para mejorar su estructura de costos, reducir necesidades de capital de trabajo y concentrarse en aquellas actividades consideradas centrales para su estrategia comercial.

Elementa busca ganar escala en el negocio agroindustrial

Para Grupo Elementa, la incorporación de Santa Clara representa un paso significativo dentro de su estrategia de expansión en el sector agroindustrial. La compañía tiene actividades relacionadas con la producción agrícola, la comercialización de granos y el desarrollo de proteínas vegetales, aceites e ingredientes destinados a la industria alimenticia.

Eliantus, constituida en 2024, tiene entre sus actividades previstas el almacenamiento y acopio de productos agropecuarios, además de la molienda y refinación de cereales y oleaginosas para obtener aceites, harinas y otros derivados.

La operación con Molinos le permitirá avanzar sobre una infraestructura industrial ya existente y, mediante una inversión de 100 millones de dólares, ampliar su capacidad de procesamiento sin partir de cero con una nueva planta.

Qué cambia en el complejo Santa Clara

Con la transferencia, Molinos mantendrá una parte importante de su presencia en el establecimiento, pero dejará de operar directamente las áreas vinculadas con el acopio, la molienda y la refinación. Eliantus asumirá esas actividades y se incorporará como un nuevo jugador de mayor peso dentro del procesamiento de oleaginosas.

El complejo cuenta con una larga trayectoria industrial y una infraestructura que incluye instalaciones de almacenamiento, molienda, refinación y envasado. La reorganización permitirá que ambas compañías continúen vinculadas mediante contratos de largo plazo, pero con responsabilidades diferentes.

La operación refleja, además, una tendencia que atraviesa al negocio agroindustrial: la búsqueda de mayor escala, especialización y eficiencia en el procesamiento de materias primas. En este caso, una compañía concentra sus esfuerzos en las marcas y el consumo masivo, mientras otra apuesta por fortalecer la capacidad industrial vinculada con las oleaginosas.

Con la inversión proyectada, Santa Clara se prepara para una nueva etapa productiva. El desafío para Elementa será transformar la infraestructura adquirida en mayor volumen de molienda y refinación, mientras que para Molinos el acuerdo le permitirá asegurar insumos y concentrarse en el negocio de alimentos que constituye el núcleo de su actividad.