El mercado porcino en la Argentina atraviesa una fase de expansión consolidada, manteniendo un ritmo de crecimiento anual del 10 %, en una tendencia que se ha acelerado en este 2026 alcanzando un 11 %.
Según el médico veterinario Jorge Brunori, especialista del INTA Marcos Juárez, esta evolución es fruto de la capacidad del sector para adaptarse a los vaivenes políticos de las últimas dos décadas.
A pesar de los buenos indicadores de producción, Brunori describe a la porcicultura nacional como un avión con un solo motor, refiriéndose a su extrema dependencia del consumo interno.
Mientras que la producción y la faena mostraron incrementos del 14 % y 11 % respectivamente en el primer cuatrimestre, las exportaciones apenas representan el 2,6 % de lo producido, una cifra que todavía no logra modificaciones en la industria.
En la mesa de los argentinos, el cerdo ha ganado un terreno histórico. Actualmente, el consumo se ubica en 19,5 kilos por habitante al año. En un contexto donde el consumo total de proteína animal se mantiene estable en 114 kilos, el crecimiento del cerdo se produce principalmente desplazando al novillo (carne vacuna, 45 k/h/a), mientras que el pollo (49 k/h/a) mantiene sus niveles habituales.
El mercado local también se nutre de carne extranjera, principalmente para apuntalar el consumo interno. El año pasado se importaron 53.500 toneladas, lo que representa un 6,3 % del consumo aparente.

Un dato revelador es que el 22 % de la bondiola consumida en el país proviene de Brasil. No obstante, este porcentaje tiende a licuarse a medida que la producción nacional continúa su escalada.
Desafíos estratégicos para el futuro
Para que el crecimiento sea sostenible, los expertos señalan tres pilares fundamentales:
—Mirada de cadena: integrar costos y rentabilidades para una visión completa del negocio.
—Impulso exportador: es imperativo desarrollar el mercado externo para dejar de depender exclusivamente del consumo doméstico.
—Equilibrio de precios: aunque el consumidor valora la calidad y el sabor del cerdo, se enfrenta a ingresos restringidos, por lo que el precio sigue siendo el factor determinante para sostener el nivel de ventas.
Fuente: todocerdos.com.ar