Pronóstico trimestral: se ingresa a una fase de transición con lluvias cercanas a la media

Los expertos señalan que la distribución y frecuencia marcarán una merma en las precipitaciones en comparación con los meses previos.
Para este julio, el centro y norte argentinos mantendrán una tendencia hacia la neutralidad o ligeras mermas respecto al promedio histórico.

Tras un otoño que se caracterizó por ser “extremadamente activo” en términos de precipitaciones, los nuevos mapas de tendencia de anomalía de lluvias para el trimestre mayo-junio-julio anticipan un cambio de escenario hacia condiciones más estables.

Según los informes meteorológicos más recientes, el país se encamina hacia un período de transición a condiciones Neutrales, lo que impactará de manera directa en la distribución y frecuencia de las lluvias. Los expertos señalan que esto marcará una merma en las precipitaciones en comparación con los meses previos.

Desglose mensual de las precipitaciones:

—Mayo: se observa una tendencia de lluvias por debajo de los niveles medios en gran parte del litoral y el noreste argentino, así como en la zona cordillerana de la Patagonia Norte.

Por el contrario, el extremo sur de la provincia de Santa Cruz y Tierra del Fuego podría experimentar lluvias ligeramente superiores a lo habitual.

—Junio: el déficit de lluvias persistirá en el noreste del país. Sin embargo, se prevé un incremento de la humedad hacia la zona central de la Cordillera de los Andes, donde las anomalías comenzarán a mostrar niveles por encima de lo normal.

—Julio: para el cierre del trimestre, el mapa muestra una intensificación de las lluvias y nevadas sobre toda la franja cordillerana, desde Mendoza hasta Chubut, posicionándose por encima de los valores medios. Mientras tanto, el centro y norte del territorio nacional mantendrán una tendencia hacia la neutralidad o ligeras mermas respecto al promedio histórico.

Se concluye que se debe esperar un trimestre donde la abundancia de agua de los meses anteriores empezará a moderarse, estabilizándose en valores cercanos a los promedios normales para la época, con una actividad más marcada únicamente en el sector cordillerano hacia el final del invierno.

Fuente: Leonardo De Benedictis / AZ Group