Seguro multirriesgo: ¿por qué se apunta a un mayor compromiso con la gestión integral?

La iniciativa realizada en la provincia de Córdoba representa un hito para el mercado asegurador local, ya que introduce una protección integral que supera los esquemas tradicionales.
Los eventos climatológicos son cada vez más frecuentes en el planeta y afectan a la producción de alimentos.

En un escenario marcado por la volatilidad climática y la necesidad de previsibilidad para el sector productivo, la provincia de Córdoba se ha convertido en el epicentro de una innovación clave para el campo argentino.

En el marco de la reciente edición de Expoagro, la Asociación de Aseguradoras del Interior de la República Argentina (Adira) presentó un acuerdo estratégico con el Gobierno de Córdoba para implementar un seguro multirriesgo agrícola a escala provincial.

Esta iniciativa representa un hito para el mercado asegurador local, ya que introduce una protección integral que supera los esquemas tradicionales.

Históricamente las coberturas se limitaban principalmente al granizo, pero este nuevo esquema suma la protección frente a riesgos sistémicos como la sequía y las inundaciones, fenómenos que hasta el momento carecían de oferta comercial en el mercado.

El ingeniero Carlos Comas, gerente de Riesgo Agropecuario de La Segunda Seguros, destacó que el camino para proteger al productor ante estos eventos climáticos extremos radica en la interacción público-privada.

Según el especialista, es fundamental que el Estado aporte beneficios o mejoras impositivas para que estos seguros sean accesibles, permitiendo que esta experiencia piloto en Córdoba sea replicada en todas las zonas productivas del país.

El clima y la nueva estructura productiva

La relevancia de estas coberturas preventivas se hace evidente al observar las últimas campañas agrícolas (2024/25 y 2025/26), que estuvieron atravesadas por una fuerte irregularidad climática.

Tras superar una sequía histórica, regiones clave como Córdoba y Santa Fe continuaron enfrentando desafíos debido al déficit de humedad y las altas temperaturas, lo que resalta la necesidad de herramientas que mitiguen pérdidas y brinden mayor seguridad al productor.

A la par de los desafíos climáticos, la estructura del agro argentino está mutando:

—El ascenso del maíz: en 2025, el cultivo se consolidó como el tercer producto que más divisas generó para el país, ubicándose solo detrás de la harina de soja y el petróleo.

—Rotación estratégica: existe una tendencia creciente hacia la rotación de cultivos (incorporando trigo, maíz y girasol) como estrategia para mejorar la sustentabilidad del sistema frente a escenarios productivos cada vez más exigentes.