En el corazón de Mendoza, la industria vitivinícola volvió a demostrar su peso político y productivo durante el tradicional Desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar). Ante más de 1.100 invitados, el evento se consolidó como el foro más relevante de una de las diez principales cadenas agroexportadoras del país, marcando no solo un traspaso de mando institucional, sino una hoja de ruta clara frente a la coyuntura económica.
La Argentina sostiene su relevancia global como el séptimo mayor productor de vinos del mundo y el undécimo exportador mundial.
La actividad trasciende lo económico: con 486 bodegas abiertas al público en 17 provincias, el enoturismo se ha convertido en un motor de desarrollo que representa cultura e identidad territorial.
Según Mario González, presidente saliente de Coviar, la industria cuenta con una “visión estratégica compartida” que le permite enfrentar las crisis de manera unificada.
Al asumir la presidencia de la institución, Fabián Ruggeri —productor y cooperativista— fue contundente al enumerar las condiciones necesarias para recuperar la rentabilidad bajo los objetivos del Plan Estratégico Vitivinícola a 2030 (PEVI).

La agenda de competitividad urgente incluye:
—Financiamiento acorde: créditos con plazos y tasas adecuadas para inversión y prefinanciación de exportaciones.
—Infraestructura y logística: reducción de costos logísticos y mejora de la infraestructura básica.
—Carga impositiva: disminución de la presión fiscal para incentivar la inversión.
—Acuerdos comerciales: trabajo constante para abrir y consolidar mercados externos.
Innovación y diversificación de mercados
Para crecer, la industria apuesta a la modernización y la diversificación. Más allá del vino tradicional, la estrategia apunta a ganar mercados con el jugo concentrado (mosto), pasas, uva en fresco y nuevas tendencias globales como los vinos desalcoholizados o de bajo alcohol.
En este sentido, existe un fuerte impulso para sancionar una ley de jugos naturales que permita edulcorar otras bebidas, una iniciativa respaldada por los gobiernos de Mendoza y San Juan.

El rol del Estado, según destacó el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, debe centrarse en crear condiciones aptas de sanidad y seguridad frente al riesgo climático, además de facilitar herramientas de crédito competitivo.
Durante el encuentro, se formalizaron convenios estratégicos con el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para fortalecer la sostenibilidad y la capacitación técnica
Estos acuerdos buscan coordinar investigaciones sobre factores ambientales, mejorar el acceso a asistencia técnica y promover experiencias de enoturismo segmentadas por provincia para competir en el mercado internacional.
Fuente: Prensa Coviar