El futuro del maíz: momento clave para el control de la chicharrita

Frente al avance del achaparramiento, el Senasa, el INTA y el sector productivo han reforzado las recomendaciones de monitoreo intensivo.
Los expertos destacan la importancia de no depender únicamente del control químico, sino de implementar un conjunto de medidas de manejo y control temprano.

El achaparramiento del maíz es una enfermedad transmitida por la chicharrita (Dalbulus maidis), lo que convierte al control de este insecto vector en una herramienta clave dentro de una estrategia de manejo integrado destinada a reducir riesgos y proteger el desarrollo de la campaña.

En este contexto, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, junto con al INTA, el Senasa y el propio sector productivo, continúan fortaleciendo las acciones para mitigar el impacto de esta plaga. Actualmente, el Senasa cuenta con un registro de 24 productos fitosanitarios autorizados específicamente para el control de la chicharrita del maíz.

Es fundamental que los productores utilicen exclusivamente productos autorizados, cuyo listado actualizado se encuentra disponible para consulta en el sitio web oficial del organismo.

Asimismo, se informó que otros productos se encuentran en etapa de evaluación, lo que ampliará próximamente las alternativas disponibles para el cuidado del cultivo.

Para lograr un control efectivo, el INTA y el Senasa subrayan la importancia de no depender únicamente del control químico, sino de implementar un conjunto de medidas de manejo y control temprano. Entre las principales recomendaciones se destacan:

Monitoreo intensivo: es la base para la toma de decisiones informadas sobre el estado del cultivo y la presencia de la plaga.

Control de maíz voluntario: eliminar las plantas denominadas guachas es vital para reducir los reservorios del insecto y del patógeno.

Selección de híbridos: se recomienda optar por aquellos materiales que presenten un mejor comportamiento y tolerancia frente a la plaga.

Tratamiento de semillas: una medida preventiva esencial para proteger el cultivo en sus etapas iniciales.

Sincronización de siembra: en la medida de lo posible, se aconseja coordinar las fechas de siembra a nivel zonal para evitar escalas temporales que favorezcan la propagación de la chicharrita.

Fuente: todoagro.com.ar