El ministro de Economía se reunió con bancos y entidades financieras para adelantar qué hará en la búsqueda de calmar la suba de la divisa estadounidense.
El ministro de Economía Sergio Massa se reunió este miércoles con representantes de distintos bancos, fondos de inversión y aseguradoras, con un diálogo a temario abierto. Como ejes centrales, se trataron tres cuestiones clave: la aceleración de la inflación en el último período, el aumento del dólar -con el blue superando una nueva barrera este martes y la suba de los financieros- y la caída de las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Las medidas que prepara el Ministerio de Economía sobre las subastas de títulos de deuda extranjera en manos de organismos públicos buscan sumar mayor financiamiento. El 70% de los pesos recaudados en las operaciones deberán utilizarse para ingresar en las licitaciones del Tesoro, mientras que el restante será destinado a sus gastos presupuestarios. Si bien no será inminente, el objetivo es sumar $2 billones de pesos durante los próximos 120 días. Con esto buscan enfrentar los efectos de la sequía en la recaudación, la disparada del déficit fiscal y las dudas del mercado para colocar deuda más allá del período electoral.
Todavía no se publicó el decreto con las medidas que Economía espera sirvan para darle mayor profundidad al mercado de dólares financieros y estabilizar la brecha cambiaria. La norma forzará a los tenedores públicos a canjear al Tesoro sus bonos en dólares bajo legislación extranjera por otros atados al tipo de cambio, como será el caso del FGS, o la inflación.
Esos globales serán deslistados, por lo que anticipan que la carga de deuda caerá en USD4.000 millones a valor nominal. A partir de eso esperan una mejora de las cotizaciones y una baja del riesgo país, tal como esperaba hacerlo Economía con la recompra iniciada en enero y que se dio de baja tras el pedido del FMI por no seguir utilizando reservas para ese fin.
La segunda etapa consta de que los bonos bajo legislación local en manos de organismos serán subastados. Se estima que el poder de fuego para abastecer la demanda es de USD35.000 millones en valor nominal. Para eso habrá más resoluciones para habilitar a inversores institucionales a utilizar esos títulos para operar en el dólar financiero. En el Palacio de Hacienda destacaron que esto no se hará de forma compulsiva, sino que se realizará a partir de cronogramas ordenados para darle volumen a la oferta.
Las fuentes del equipo económico confirmaron que el decreto contempla que el 70% de los pesos que reciban los tenedores públicos deberán ser utilizados para ingresar a las futuras licitaciones del Tesoro. Así esperan obtener fondos frescos por $2 billones durante los próximos 120 días. Lo restante podrá ser utilizado por los organismos para sus gastos presupuestarios.
Esto responde a las necesidades de financiamiento que tiene Economía. El déficit fiscal se disparó en el primer bimestre y prácticamente consumió la meta pactada con el FMI para el primer trimestre. Allí jugó un papel fundamental la caída de ingresos producto de la sequía, que la consultora Equilibra estimó en torno a USD4.200 millones o 0,6 puntos del PBI, para todo el año. “Con estos nuevos fondos, el último canje, más la licitación de este miércoles, sumado al margen de 0,6% del PBI de asistencia al Tesoro con emisión que permite el FMI no vamos a tener problemas de financiamiento”, sintetizaron.
Según informes que circulan en el mercado y que llegaron a manos de funcionarios del equipo económico sin más financiamiento el ajuste del gasto adicional necesario será de 2 puntos del PBI en 2023 para que cierren las cuentas. Allí se destaca la disparada del déficit fiscal, el impacto de la seca en los ingresos por retenciones, el efecto de la recesión en la recaudación y la moratoria previsional.
En paralelo, en Economía consideran que el exceso de pesos del mercado que buscará dolarizarse en un contexto electoral serán canalizados en las subastas de títulos en dólares bajo legislación local. “Con esto también quitamos presión sobre los pasivos remunerados del BCRA y, por lo tanto, la inflación”, afirmó un funcionario muy cercano a Massa.
Estas medidas se tomaron ante las desavenencias del FMI respecto a su última revisión con las autoridades argentinas. El organismo prohibió la utilización de de reservas para avanzar en la recompra de bonos con legislación extranjera por USD1.000 millones que había anunciado en enero el ministro de Economía, con el cual se pretendía incidir en la cotización de los dólares financieros.



