Parte de una generación de empresarios que busca cambiar el perfil productivo argentino, Martín Migoya es un referente del mundo tech y también de los líderes empresariales nacionales, que se involucran en materia de trabajo, educación, y gestión, articulando entre el sector público y privado para mejorar la realidad en la cual se desenvuelven los emprendedores en Argentina.
Martín Migoya nació en La Plata, en 1968, y en esa ciudad se formó como ingeniero electrónico. De joven, observó como su familia era afectada por la crisis de la hiperinflación de fines de los ‘80s, lo cual lo marcó a fuego: pese a perder sus ahorros, su padre supo reinventarse, lo cual le dio el ejemplo de lo que más tarde llevaría a cabo él mismo.
Luego de graduarse en la Universidad Nacional de La Plata, en 1993, realizó una maestría sobre administración de empresas en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Con esa doble formación, tanto en el mundo de la ingeniería y las nuevas tecnologías como en el mundo de los negocios, fue ganando experiencia y formando un perfil emprendedor que selló en sus pasos por gigantes globales como Holland o Repsol-YPF.
Con el país del 2001 a cuestas, viendo que su sueldo cada vez tenía menos valor, pero retomando lo que había conocido por su padre un poco más de una década atrás, juntó a cuatro amigos que pronto se convertirían en sus socios y les planteó una idea, que desde un primer momento tenía como meta llegar a venderse en Estados Unidos y Europa; ni más ni menos que Globant.
Los 4 “globers” que siempre lo acompañaron
Los socios, que en cada aparición pública se reconocen como grandes amigos, y que continúan juntándose de manera informal e incluso vacacionando juntos, son Guibert Englebienne, Martín Umaran y Néstor Nocetti.
En medio de aquel contexto crítico del país, Martín pensó en la forma de generar ganancias desde la periferia, obteniéndolas en los países centrales. Antes de contar su proyecto al resto de los socios fundadores, invirtió en una empresa india que al poco tiempo multiplicó el valor de sus acciones, lo cual lo llevó a darse cuenta de que su plan era realmente posible. Como curiosidad, el nombre de aquella firma jamás fue revelado.

En qué se especializa Globant
Aquella empresa asiática realizaba tareas de offshoring, como se conoce a la tercerización de una actividad que se lleva a cabo en un país lejano a aquel donde se encuentra radicada la firma. Esto, usualmente, se promueve ante menores costos, pero también a la disponibilidad de talento local, y justamente Argentina cuenta con ello en abundancia.
A partir de allí, Globant comenzó un camino vertiginoso, que lo colocó como uno de los primeros unicornios en el país -empresas tecnológicas que superan el millón de dólares de valorización-, y recibió una gran cantidad de premios por su ejemplo emprendedor y su rol innovador.

Hoy Globant cuenta entre sus clientes a las empresas más importantes del país, como Mercado Libre e YPF, así como también a gigantes de la talla de American Express, Linkedin, o Nespresso; a las cuales brinda soluciones digitales, crea y mejora la estructura de sus apps, o controla para su aprovechamiento la enorme cantidad de datos que estas firmas reciben diariamente.
Desde 2014 cotiza en Wall Street, tiene presencia en más de 40 países y posee oficinas en Argentina, América Latina, Estados Unidos, Europa, y la India, donde aún compite con la empresa que le demostró a Martín Migoya que el proyecto que tenía en mente lo llevaría al éxito.



